Petróleo: ¿Hasta dónde puede llegar la sangría?

El crudo, que llegó a 100 dólares el barril en junio de 2014, ha perdido más de 30% solamente en 2015, y un 15% suplementario desde principios de este año. Los analistas no tienen claro hasta dónde puede llegar la sangría. 

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Los precios del petróleo siguen cayendo y se acercaron ayer al umbral simbólico de los 30 dólares el barril, generando tensiones en el seno de la OPEP y obligando a los gigantes del sector a suprimir empleos. La abundancia de crudo, que deprime el mercado desde hace varios meses, provocó una caída del  Brent a 30,43 dólares y del WTI a 30,41 dólares.

Las cotizaciones, que llegaron a 100 dólares el barril en junio de 2014, han perdido más de 30% solamente en 2015, y un 15% suplementario desde principios de este año. Y amenazan, según ciertos analistas, con seguir cayendo. 

"Estamos en plena zona de incertidumbre, Nadie sabe hasta donde puede llegar la caída" explicó Christopher Dembik, analista de Saxo Banque. "Hace algunos meses, el umbral de los 30 dólares parecía completamente improbable. Hoy, ya está casi al alcance. Por lo tanto, puede seguir descendiendo" añade este experto. Desde algunos brókers -como Standard Chartered- hacen cuentas de derribo y no excluyen escenarios e 10 dólares por barril. En Morgan Stanley ven factible que pronto estemos en los 20 dólares.

Esta depreciación reduce los beneficios de la industria petrolera, obligada a suprimir empleos, como el gigante británico BP que anunció este martes que prescindirá de 4.000 empleados en todo el mundo antes de fines de 2017. También afecta a los presupuestos de los países productores: los Estados más dependientes de su oro negro están obligados a dolorosas curas de austeridad, como Venezuela en plena crisis política o la opulenta Arabia Saudita, pasando por Rusia o Argelia.

Las miradas críticas se dirigen cada vez con más insistencia hacia Arabia Saudita. En efecto, Riad es acusada de inundar a propósito el mercado para preservar sus cuotas en el mismo, defendiéndose así de los productores de petróleo y gas de esquisto estadounidense, y de Irán que volverá al mercado con sus exportaciones de petróleo una vez sean levantadas las sanciones internacionales contra Teherán.

En el seno mismo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), en la que Arabia Saudita es líder, la estrategia de Riad es cuestionada. El ministro de Recursos Petroleros de Nigeria, que presidió el cártel hasta fines de 2015, dijo este martes que quiere convocar una reunión extraordinaria de la OPEP a principios de marzo para estudiar el hundimiento de los precios del crudo.

"Habíamos dicho que si (el precio) llegaba a los 35 (dólares el barril) empezaríamos a examinar la convocatoria de una reunión extraordinaria", indicó el ministro Emmanuel Ibe Kachikwu, durante un foro en Abu Dabi Los miembros de la OPEP mantienen no obstante divergencias sobre la necesidad o no de intervenir para lograr una recuperación de las cotizaciones, a pesar de las demandas en este sentido de Venezuela, Argelia o Nigeria.

"Un grupo siente la necesidad de intervenir. Otro grupo piensa que aunque lo hagamos, solamente (en la OPEP) representamos del 30 al 35%" de la producción total en el mercado, dijo Kachikwu.

En su precedente reunión de diciembre, la OPEP había decidido mantener sin cambios su producción de petróleo, que ya es de por sí superior a la cuota oficial que se ha fijado el cártel, lo que ha contribuido también a acelerar el derrumbe de las cotizaciones.

"La OPEP ha hecho una apuesta que hasta ahora no ha funcionado, pero el daño ya está hecho", advierte Fawad Razaqzada, analista de Forex.com, que considera "improbable" que los "pequeños" miembros de la OPEP convenzan a los saudíes que produzcan menos oro negro.

El analista destaca otro hecho: se trata de las actuales y crecientes tensiones entre Arabia Saudita e Irán, ambos miembros de la OPEP pero enconados rivales regionales. Ello dificultaría un posible consenso en el seno del cártel, aún más cuando Teherán prepara su gran retorno a los mercados.

China

La evolución futura del crudo dependerá del principal consumidor de 'oro líquido' de todo el mundo: China. La ralentización del gigante asiático había sido una de las causas por las que el petróleo no repuntaba, ante la menor demanda de los hogares e industrias chinos. Pero, además, si el yuan -su moneda local- se devalúa frente a un dólar más caro -la divisa que sirve como referencia para comprar petróleo-, como apuntan algunos analistas, el barril caería aún más. 

La firma de inversión Morgan Stanley anticipa una posible depresión petrolera hasta los 20 dólares por barril. E incluso, podría caer hasta los 10 dólares -una referencia que se vio por última vez durante la crisis de los países asiáticos en 1998-, según anticipóeste martesla firma británica Standar Chatered. Para los analistas de Deutsche Bank, el coste del crudo debería situarse entre los 45 y los 50 dólares a finales de año -"por la excesiva oferta", puntualizan-, aunque no descartan que pueda romper a corto plazo la referencia de los 30 dólares, informa Colpisa.

Con estas referencias nunca vistas desde hace 13 años, las cuentas de las grandes compañías del sector se han convertido en las primeras afectadas por la crisis del petróleo. Repsol, donde habían estimado un precio medio de 50 dólares para poder llevar a cabo su plan estratégico, ha perdido casi la mitad de su valor bursátil en el último año. Sus acciones cayeron este martesotro 1,4% y se dejan un 15% desde el pasado 1 de enero. Otras firmas dependientes del crudo también están sufriendo en sus cotizaciones, como Técnicas Reunidas, cuyos títulos han caído un 11% en 2016. En British Petroleum (BP), anunciaron que prescindirán de 4.000 empleados en todo el mundo antes de 2017. Sus actividades de exploración y producción pasarán a tener 20.000 trabajadores, frente a los 24.000 con los que cuenta actualmente. A finales de diciembre, otra petrolera, la anglo-holandesa Shell, también anticipó un recorte de 7.500 empleos, para hacer frente al descenso de las cotizaciones.

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