La temporada invernal eleva la contratación de seguros para deportes de nieve
La llegada de las primeras nieves, que este año se han hecho esperar más que nunca, ha reactivado la contratación[…]
La llegada de las primeras nieves, que este año se han hecho esperar más que nunca, ha reactivado la contratación de pólizas relacionadas con la práctica de deportes "blancos" como el esquí o el "snowboard", para alegría de las aseguradoras.
Las vacaciones navideñas son el momento perfecto para estrenar la temporada y animarse a practicar alguna de estas disciplinas que atraen cada año una mayor afluencia de público a las pistas de montaña, aunque en 2017 el cambio climático ha retrasado su puesta en funcionamiento, pues hasta el mes pasado solo 4 de las 35 estaciones de esquí españolas habían comenzado a operar.
Las estaciones dedicadas a deportes como el esquí o el "snowboard" cuentan con un seguro básico para los practicantes, aunque generalmente no incluye los gastos generados por un posible rescate, un traslado o los primeros auxilios en caso de accidente.
Esto significa que no disponer de una póliza que cubra al deportista frente a estas eventualidades puede triplicar o cuadruplicar el coste de la aventura, según la plataforma Coverfy.
Así lo estima un informe que señala que el rescate de un esquiador que no haya suscrito ningún seguro puede suponer un desembolso que oscila entre los 600 o 700 euros y los 3.000 o 5.000, en el caso de requerir la asistencia de helicóptero, y más de 10.000 euros si el accidente se produce en el extranjero.
Y es que el seguro básico del que disponen las estaciones como suplemento independiente del abono o "forfait", según Coverfy, solo ofrece una cobertura de los gastos médicos, quirúrgicos, farmacéuticos y de hospitalización que pudieran surgir.
Estas pólizas no incluirían, por lo tanto, otros servicios como el rescate, el transporte sanitario, el reintegro del abono o de las clases de esquí no utilizadas, así como tampoco la repatriación.
Además, aunque a nivel nacional los rescates son competencia de cada Comunidad Autónoma bajo el amparo de la Seguridad Social, estos organismos no cubren dichos costes, ni el traslado o los primeros auxilios en la práctica de estos deportes considerados de riesgo.
En caso de realizar esquí o "snowboard" de forma habitual, las compañías del sector cuentan con seguros para toda la temporada invernal que protegen al suscriptor de riesgos que van desde accidentes fuera de pista al agravamiento de lesiones anteriores, gastos de rehabilitación y tratamientos posteriores a la urgencia.
Asimismo, existen pólizas que cubren gastos de convalecencia en el hotel, la repatriación o transporte del asegurado, la cancelación del viaje o los costes del regreso anticipado si el viaje debe interrumpirse, por ejemplo, a causa del fallecimiento de un familiar directo.
Y es que los deportes de invierno, debido al entorno, entrañan riesgos por las condiciones meteorológicas, la calidad de la nieve y el nivel técnico tanto del usuario como de otros practicantes.
En estas actividades, recuerda Axa Assistance, las lesiones más frecuentes son por contusión, distensión y fractura, en tanto que las zonas del cuerpo que salen peor paradas son la rodilla en el esquí alpino y la muñeca en el caso del "snowboard".