La morosidad sube al 8,85 % en abril, pese a que los créditos impagados caen
La morosidad del crédito de las entidades financieras que operan en España -bancos, cajas, cooperativas y financieras- subió ligeramente en[…]
La morosidad del crédito de las entidades financieras que operan en España -bancos, cajas, cooperativas y financieras- subió ligeramente en abril hasta el 8,85 %, desde el 8,83 % de marzo, a pesar de que el saldo de créditos impagados de redujo.
Según los datos provisionales publicados hoy por el Banco de España, los créditos morosos de estas entidades mermaron en abril apenas en 108 millones de euros, para situarse en 111.656 millones de euros, "la cifra más baja de los últimos años", añade la patronal bancaria.
De hecho, la Asociación Española de Banca (AEB) destaca que en cifra anual el descenso del saldo de créditos morosos ha sido del 12,61 %, a lo que ha ayudado, aclaran algunos expertos, la venta de carteras de impagados por parte de las entidades financieras.
Además, el descenso del saldo de morosos a cierre de abril se produce meses antes de la intervención europea del Banco Popular y su posterior venta por el precio simbólico de un euro al Santander, que ya ha desvelado que la morosidad de la entidad que ha adquirido supera ahora el 20 %.
Aún así, con el dato del conjunto del sector a cierre de abril en el 8,85 %, la morosidad del sistema financiero sigue estando en mínimos de los últimos cinco años.
Por su parte, el volumen total del crédito o "stock" que bancos, cajas y cooperativas tenían concedido a cierre de abril a familias y empresas instaladas en España se redujo hasta 1,261 billones de euros, desde los 1,266 billones del mes precedente.
Sobre este hecho, la AEB explica que se trata de un recorte del 0,38 % sobre el mes anterior y del 2,1 % en tasa interanual, lo que se traduce en "una fuerte desaceleración" frente a la tasa de caída de casi el doble a final de 2016.
Los mismos datos indican que en el sector de bancos, cajas y cooperativas -dato agregado y separado del de los establecimientos financieros de crédito (EFC)- la tasa de morosidad también se elevó, en este caso al 8,94 % en abril, desde el 8,92 % anterior.
Los dudosos o impagados que acumularon estos tres tipos de entidades se redujeron solo en 83 millones durante abril y quedaron en 108.148 millones, frente a los 108.231 millones del cierre del primer trimestre.
En cuanto a la cartera crediticia concedida a familias y empresas por estas entidades, en abril se había reducido hasta los 1,209 billones desde los 1,213 billones de marzo.
Por último, los establecimientos financieros de crédito (EFC), que se dedican a la financiación de grandes bienes de consumo, mantuvieron en abril una tasa de morosidad del 5,91 %, su nivel más bajo desde octubre de 2008.
La conclusión de la patronal bancaria, según su portavoz, José Luis Martínez Campuzano, es que aunque siempre se puede pedir un ajuste más rápido en la morosidad, el ritmo de caída de dos dígitos en el saldo de créditos impagos es "bastante significativo".
Más aún, añade, cuando se hace compatible con un ritmo de crecimiento del nuevo crédito también de dos dígitos.
En su opinión, la clave para una caída más rápida en la tasa de morosidad sigue siendo el final del ajuste de la deuda hipotecaria por las familias, que considera "no debería estar muy lejano".
Por lo que respecta a las empresas, prosigue, ya se está viendo un ligero aumento del saldo de préstamos desde los bancos.
Menos optimista se muestra el analista de XTB Javier Urones, quien recuerda el impacto que puede tener la revisión de los datos de morosidad del Popular llevada a cabo por el Santander.
"Por delante nos quedan los meses de verano donde la baja actividad empresarial puede provocar que la caída general en la tasa de morosidad se paralice durante un tiempo", pronostica el experto.