India: el emergente favorito ante la reforma fiscal y la caída de su banquero central

El Gobierno hindú ha sacado adelante un nuevo esquema impositivo que mejorará la productividad del país, pero la marcha del gobierno de su autoridad monetaria puede ensombrecer su futuro.

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El hindú es uno de los mercados estrella dentro del universo emergente. Al menos, en cuanto a recomendaciones de los analistas y a las apuestas de los gestores. La llegada al poder del primer ministro actual, Narendra Modi, en mayo de 2014, supuso un verdadero revulsivo favorable para la Bolsa del país, que ese ejercicio ganó cerca de un 30%, aunque en 2015 se impuso una recogida de beneficios, en línea con la evolución de los activos de los mercados emergentes, y retrocedió alrededor de un 5%. En el año actual, gana un 6,35%. 

Las positivas expectativas sobre Modi han cuajado en los últimos días con la aprobación de una reforma fiscal que implica la unificación de 1.300 millones de personas en un verdadero mercado único. La nueva ley reemplazará al menos 17 impuestos estatales y centrales, simplificando la estructura fiscal vigente, que cuenta con centenares de exenciones. Aunque aún resta por delante un proceso largo antes de su entrada en vigor, como su aprobación por parte de al menos la mitad de los estados de India, el hito más importante ya se ha superado. Se prevé que el nuevo esquema impositivo entre en vigor en abril de 2017. 

De acuerdo con Rahul Chadha, gestor del fondo Global Emerging Market Sector Leader de Mirae Asset, la mejora más importante ligada a la reforma impositiva será el incremento de la productividad con vistas al medio plazo. Ahora mismo se ve frenada por la fragmentación de la producción que se deriva de un sistema fiscal asimismo fragmentado. Además, favorecerá ganancias en cuotas de mercado y el aprovechamiento de economías de escala. También este escenario repercutirá en mayor recaudación que permita un mayor crecimiento del país. 

Más crecimiento (Chadha anticipa un impulso de dos puntos porcentuales para la economía del país fruto de la reforma fiscal) implica mayor potencial de la Bolsa hindú, en principio. Pero, ¿qué sectores serán los que más beneficiados salgan de esta situación? Chadha cree que, en general, será buena para el sector de bienes de consumo, en general, debido a que la tasa efectiva se reducirá entre el 2% y el 5%, además de que sacará partido de una mejora en las economías de escala y de un crecimiento de las cuotas de mercado en una actividad que se encuentra muy desorganizada. También ve beneficios para el sector automovilístico, además de para el de logístico y el cementero. 

En cambio, para compañías más exportadoras, como las farmacéuticas o las ligadas a las tecnologías de la información, así como para los bancos, el impacto será neutral. Los sectores que se verán perjudicados serán los ligados a los servicios, como el de las telecomunicaciones. 

Un nuevo banquero central

Pero la aprobación del nuevo marco fiscal no es la única novedad a la que se enfrenta India. También hay que tener en cuenta que acaba de despedirse el gobernador de la autoridad monetaria del país, Raghuram Rajan. Su prestigio es tan importante que su nombre ha sonado como posible sustituto de Christine Lagarde al frente del Fondo Monetario Internacional, institución de la que ya fue economista jefe coincidiendo con Rodrigo Rato. Cuando comenzó su mandato en el banco central hindú, el país era uno de los cinco países más débiles de entre los mercados emergentes y la rupia estaba en caída libre. Con su ayuda, el país recuperó crédito entre los inversores internacionales. 

Pero en los últimos tiempos parecían haber surgido discrepancias entre Rajan y el Gobierno de Modi. Mientras el segundo era partidario de, con la inflación bajo control (pese a ser India uno de los países con mayor inflación y encontrarse en máximos de 22 meses, por encima del 5%) y la solidez del crecimiento, aplicar una política monetaria más expansiva, bajando tipos, Rajan se negaba a ello. Quizás han sido estas diferencias las que han empujado a Rajan a abandonar y a volver a su vida académica en Estados Unidos. 

Veremos ahora quién toma el mando en el banco central hindú y cómo se lo toman los mercados. En declaraciones al New York Times, Deepank Parekh, presidente del HDFC Bank, dijo que el día en que se hizo efectiva la renuncia de Rajan fue triste, pero anunció que tranquilizaría a los inversores que le llamaran destacando la fortaleza de la situación macroeconómica del país. "Si esto hubiera pasado cuando India estaba débil, hubiera sido caótico, hubiera sido terrible, hubiera sido una catástrofe. Ahora se puede asumir. El impacto será mínimo", afirmó. De todas maneras, The Economist advertía de que un nuevo banquero central favorable a las bajadas de los tipos de interés restaría atractivo a India como destino de inversión. 

Junto al relevo en la presidencia de la institución se espera un cambio en su estructura, para que las decisiones de política monetaria sean colegiadas, como en la Reserva Federal norteamericana o el Banco de Inglaterra, a diferencia de lo que ocurre ahora, dado que el poder de decisión corresponde únicamente al gobernador.

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