Ibex 35: ¿Arriba o abajo?

El Ibex no ha empezado mal el año pero se le resisten los 9.500 puntos. Sin embargo, este podría ser su año aunque hay muchos temas en el horizonte. Eduardo Bolinches, director de Bolsacash.com y Luis García Langa, director de Aulafinanzas.com, analizan las perspectivas del índice nacional.

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El Ibex no ha empezado mal el año pero se le resisten los 9.500 puntos. Sin embargo, este podría ser su año. Eduardo Bolinches, director de Bolsacash.com y Luis García Langa, director de Aurlafinanzas.com, analizan las perspectivas del índice nacional.

Luis García Langa: "Los objetivos reales para 2017 serían los 11.000 puntos y después los 11.200 puntos. 

Estos dos últimos años, el Ibex 35 se ha quedado al margen de las subidas de sus homólogos europeos, por no hablar de las de los norteamericanos. Para este 2017 y siempre con la cautela que se exige analizar estos temas, se podría romper esta divergencia debido a que algunos de los inputs que la han provocado se están comenzando a esfumar.

El más mediático es el problema político: tras varias elecciones generales y autonómicas durante dos años de inestabilidad, parece que se están sentando las bases de un Gobierno estable. Aunque éste no ha sido el único problema: los intereses de muchas compañías en Brasil penalizaron al índice, sobre todo en 2015, algo que también ha visto algo de luz este año con el cambio de Gobierno y cómo se lo ha tomado el mercado.

El último factor, pero tal vez el más importante, es la salud del sistema financiero que todavía no se puede afirmar que esté totalmente sano: hay entidades que tienen graves dificultades y a las que exigirán fusiones y ampliaciones de capital. Mención aparte merecen las sentencias judiciales que pueden penalizar las cuentas de resultados de la banca si 2017 se convierte en el año de la devolución de gastos de constitución de hipotecas y de las anulaciones de las cláusulas que impiden la «dación en pago». La parte buena, para los bancos, es que los intereses pueden subir más rápido de lo que se espera, lo que supondría una mejora de márgenes importantes. A eso hay que añadir que las entidades más perjudicadas por estos problemas son las más pequeñas y con poca ponderación dentro del Ibex, al contrario que ha pasado en 2016 con la banca italiana.

Evidentemente a estos tres factores «dudosos» se le añadirá alguno más, y se complementará con otros claramente positivos como las valoraciones (en breve empiezan los resultados) y el exceso de liquidez que se acentuará con la huida de dinero de la renta fija en cuanto explote su burbuja. La cuestión es saber si de este trasvase se aprovechará, al fin, nuestro Ibex.

Los momentos más decisivos nos los van a marcar los gráficos. Estamos en un punto trascendente: entre 9.600 y 9.820 en el que se superaría varios niveles claves: el 61,80 por ciento de la subida 2012-2015; el 31,80 por ciento de la caída 2008-2012, el soporte que aguantó las cotizaciones entre 2014 y 2015, la media de 200 sesiones semanales y la directriz bajista de 2015. 

Roturas similares dispararon hace meses al EuroStoxx (en 3.100) y al DAX (en 10.400).Aunque es cierto que el nivel psicológico de 10.000 estaría muy cerca, los objetivos reales para 2017 serían 11.000 primero y el 11.900-12.200 después, lo que, a precios actuales supondría una revalorización del 17 y del 26-29 por ciento respectivamente.

En caso contrario, los soportes a respetar también están muy claros: 9.200, 8.500, 8.200 y 7.800. La elección concreta de alguno dependerá del horizonte de inversión y del objetivo de cada inversor.

Gráfico: Luis García Langa

Eduardo Bolinches: "Son de esperar pocas incursiones en el año más allá de los 9.800 puntos"

Desde que comenzó el pasado mes de diciembre, el Ibex 35 se ha echado a sus espaldas más de 1.000 puntos de subida sin ningún tipo de corrección. Lo más que hizo fue tomarse un merecido descanso unas sesiones antes de terminar el año aprovechando el bajo volumen, para seguir subiendo tras el cambio de año, ofreciendo así una señal de fortaleza. Sin embargo, parece ser que comienza a mostrar signos de agotamiento debido a las extremas lecturas de sobrecompra que vemos últimamente. 

El soporte de los 9.450 puntos está teniendo mucho protagonismo en la medida que sirve de aviso a los compradores para que éstos entren y aprovechen esa supuesta debilidad del mercado. De hecho, si realmente estamos en un mercado alcista, podemos perder testimonialmente dicho soporte, pero nunca pondremos en peligro el súper soporte de los 9.300 puntos y por lo tanto, la estrategia en la toma de posiciones en el mercado español está muy clara y el lugar donde admitir que nos estamos equivocando, pasando a deshacer posiciones con unas pequeñas pérdidas, es muy asumible. 

Sin embargo, el que tengamos una estrategia con un stop de pérdidas asumible no es lo único que necesitamos. También es necesario que el movimiento potencial a nuestro favor sea superior a la pérdida que asumiríamos en el caso de salir errónea la estrategia. Ahí es donde comenzamos a tener serios problemas para justificar una compra en los niveles actuales. Si nos fijamos en el gráfico veremos claramente dos movimientos. El primero, espectacular subida de más de 700 puntos sin descanso que nos permitió terminar la primera quincena del pasado mes de diciembre en máximos anuales y posteriormente una zona de lateralidad para terminar el año pasado sin corregir los puntos ganados. De hecho, con el comienzo del año se reanudaban las ganancias, pero, y aquí está lo importante, no llegamos a testear el siguiente objetivo razonable en los 9.600 puntos. Pero dirija sus ojos al gráfico diario insertado para poder ver el motivo por el cual no superamos los 9.600 puntos. Verá que a finales de 2015 se produjo un importante hueco bajista en los 9.550 puntos que es justo lo que nos ha aguado la fiesta alcista de inicio de este año. 

Así pues, necesitamos ver claramente rotos al alza los 9.550 puntos para poder soñar con un testeo a la importante resistencia cruzada que tenemos ante los 9.800 puntos. Escenario tímidamente alcista pero de fácil consecución siempre y cuando no veamos desmoronarse el soporte vital de los 9.300 puntos. ¿Y qué esperar del conjunto del 2017? Pues teniendo en cuenta la cantidad de nubarrones que hay, es de esperar pocas incursiones más arriba de los 9.800 puntos y si no estallan los grandes problemas como el techo en Wall Street, sorpresas en las elecciones francesas o alemanas o un descontento con Donald Trump pues podremos evitar no perder el soporte de los 8.780 puntos. En definitiva, nos espera por delante un 2017 con el mercado muy susceptible a noticias cuyo resultado será un movimiento muy lateralizado.

Gráfico: Eduardo Bolinches

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