¿Estamos aprendiendo a hacer trading de la manera correcta?

Bolsa de Nueva York. El coronavirus podría cerrar las bolsas mundiales

En este artículo vamos a centrarnos en cómo se puede mejorar nuestra forma de aprender para poder progresar en el trading. Empezaremos por ver el modelo de aprendizaje para adultos, cuyo origen es incierto, aunque se suele atribuir al psicólogo estadounidense Abraham Maslow. Estudiaremos los 4 pasos necesarios para dominar una habilidad y sacaremos conclusiones de cara a intentar aplicarlas al mundo del trading. 

Incompetencia inconsciente

Como dice el refrán: «La ignorancia es muy atrevida». En esta fase, a pesar de ser unos novatos creemos que tenemos conocimientos suficientes para realizar una actividad. Desconocemos nuestras carencias y tomamos decisiones creyendo que son racionales.
En las etapas iniciales del trading o de la inversión tomamos riesgos basándonos en cualquier justificación del tipo: «Me da que va a subir» o «voy a comprar porque no puede caer más». Creemos que estamos razonando bien, cuando en realidad no disponemos de la información y conocimientos suficientes como para emitir un juicio razonable. 

Incompetencia consciente

Después de recibir varios golpes en la primera fase, nos damos cuenta de que somos incompetentes, es decir, de que carecemos de las habilidades necesarias para desarrollar una determinada actividad. A partir de ahí solo nos quedan dos opciones: abandonar o formarnos. En el trading, buscaríamos a alguien experimentado que nos guíe mediante una formación estructurada, o intentaríamos aprender por nuestra cuenta a través de libros, seminarios, tutoriales, etc y practicando en cuentas demo. Algunos aprenden más fácil leyendo, otros escuchando, otros interactuando, etc. Cada persona debe descubrir el estilo de aprendizaje con el que está más cómodo. Esta parte es fundamental para pasar de la incompetencia consciente a la competencia consciente.

Competencia consciente

Tras el estudio, disponemos de los conocimientos suficientes para realizar la actividad correspondiente, pero tenemos el problema de no poder hacerlo de manera automática. Si queremos aplicarlos necesitamos un 100 por cien de concentración. Por poner un ejemplo, cuando empezamos las prácticas de conducir, sabemos lo que tenemos que hacer para manejar el coche, pero en las etapas iniciales aun pensamos en ajustar la velocidad al tráfico, en el proceso del cambio de marcha, etc. Esas acciones todavía no son automáticas. En el trading pasa lo mismo. Tenemos un plan de trading, pero cuando nuestra mente no está fresca obviamos muchos aspectos del mismo.

Competencia inconsciente

Cuando llegamos a este nivel, dominamos las habilidades de una manera que éstas afloran aun cuando no estemos concentrados al 100 por cien. Cuando llevamos muchos años conduciendo, cambiamos de marcha automáticamente sin pensar, no nos ponemos nerviosos cuando llegamos a una rotonda, etc. En el trading, esto sería tomar las decisiones conforme al plan de trading incluso estando estresados, cansados o eufóricos. El objetivo, por lo tanto, es adquirir el mayor tipo de habilidades al nivel de competencia inconsciente, de forma que no nos suponga ningún tipo de esfuerzo aplicarlas incluso en situaciones no favorables. 

El último paso de competencia consciente a competencia inconsciente es crucial y, a la vez, complicado. Hay una delgada línea entre una y otra y la manera de confirmarlo es a través de observar cómo respondemos en situaciones de estrés. Cuando estamos enfadados, fuera de control y aun así somos capaces de mantener un apalancamiento adecuado, es señal de que estamos ante una posible habilidad aprendida a nivel de competencia inconsciente. Es recomendable seguir trabajando en ella y no confiarse hasta que el número de repeticiones en una intensidad elevada de estrés sea relevante.

Quien mucho abarca poco aprieta

Cuanto más conocimiento acumulemos a nivel de competencia consciente más complicado va a ser aplicarlo. Si al hacer trading tenemos que estar pendientes de muchas cosas a la vez gastaremos mucha energía en estar concentrados. Como consecuencia, nos fatigaremos mentalmente, y la probabilidad de cometer errores se incrementará mucho. Es preferible, por ejemplo, leer un libro y asimilarlo bien que ir saltando de libro en libro sin llegar a dominar y aprender de una manera efectiva lo que allí se expone. 

Mejoras en el trading: ¿Somos defensivos u ofensivos?

Para poder mejorar en el trading primero necesitamos ver nuestro punto de partida, cómo nos penalizan los errores que cometemos cuando operamos mal y cómo son nuestros aciertos al operar bien. Lo ideal es que el gap (distancia entre nuestro mejor nivel y nuestro peor nivel) sea lo más reducido posible, para poder lograr una estabilidad mental y de resultados. Para ello lo más eficaz es, en primer lugar, cortar los fallos subyacentes en las operaciones donde hemos perdido más dinero y los errores más recurrentes. 

¿De qué tipo de errores hablamos? Los que casi todos ya conocemos: apalancarse de más, no aceptar las pérdidas, buscar revancha, sobreoperar, ansiedad por ganar, falta de confianza, etc. Un trader capaz de dominar esos fallos a nivel de competencia inconsciente, tiene mucho terreno ganado a la hora de buscar la consistencia. 

Lo que suelen hacer los entrenadores de fútbol cuando llegan a un equipo nuevo es apuntalar la defensa ya que es lo más rápido y sencillo de solucionar. Poco a poco, irán aprendiendo mecanismos de ataque para ser más competitivos pero lo principal es cortar la hemorragia de goles encajados. En nuestro caso, cortar las mayores pérdidas y las más recurrentes.

Con este artículo se pretende mostrar que, pese a vivir en una sociedad digitalizada y con un sinfín de información, no todo vale. A veces hay que detenerse y reflexionar sobre nuestro objetivo y cómo llegamos a él, si realmente estamos aprendiendo o no, o si estamos en unas condiciones óptimas para conseguirlo. Espero haber aportado mi granito de arena en ello.

Daniel Pernas es directo de DPS Trading

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.

Intereses