El rescate a la banca española elevó la deuda en un volumen del 4,8 % del PIB

Las diferentes intervenciones con las que España reestructuró su sector financiero entre 2008 y 2015 elevaron la deuda pública nacional en un porcentaje equivalente al 4,8 % del producto interior bruto (PIB) nacional a cierre de 2015.

En un informe publicado hoy, el Banco de España explica que las cifras, elaboradas por dos expertos del área económica de la entidad con los datos de la oficina estadística de la UE, Eurostat, muestran el impacto de las citadas intervenciones en las cuentas públicas comunitarias en términos de deuda, deuda neta de activos, déficit y pasivos contingentes.

Con todo, recuerda, el coste final de las ayudas "no quedará completamente identificado hasta que concluyan los procesos de reestructuración pendientes y finalice la exposición que todavía mantiene el sector público frente al sector bancario".

Así, el citado endeudamiento provocado por las intervenciones en el sector financiero alcanzó también a finales de 2015 el 4,8 % del PIB en la zona del euro, mientras que se situó en el 4,3 % del PIB en toda la UE.

Los países en los que más creció el endeudamiento público en términos absolutos debido a estas ayudas fueron Alemania (225.000 millones de euros), Reino Unido (131.000 millones), Irlanda (unos 58.000 millones), España (cerca de 52.000 millones), Grecia (45.000 millones), Austria (37.000 millones) y Países Bajos (30.000 millones).

Ponderando por el tamaño de la economía, los países que registraron un mayor incremento de su endeudamiento fueron Grecia (con un 26 % del PIB), Irlanda (23 %), Chipre (21 %) y Eslovenia (17 %).

Los distintos tipos de ayudas finalmente utilizadas por estos países sumaron 1,9 billones de euros y se quedaron muy por debajo de la cuantía total que la Comisión Europea había puesto a su disposición desde 2008, que rondaba los 4,7 billones: 800.000 millones en recapitalizaciones; 600.000 en ayudas para activos dañados y 3,3 billones en forma de garantías.

Estas cifras no tienen en cuenta los ingresos y gastos derivados de la exposición pública al sector financiero, como por ejemplo el pago por intereses de la deuda en la que se ha incurrido como consecuencia de las ayudas públicas.

El registro de la Comisión Europea tampoco da cuenta del curso final de las ayudas, es decir, no especifica si posteriormente han sido devueltas o recuperadas total o parcialmente.

Según el informe, el coste final que ha tenido todo este proceso para el contribuyente europeo lo determinará el valor de los activos cuando finalmente el sector público se desvincule de ellos a través, por ejemplo, de la privatización, otro tipo de enajenación o amortización.

En cuanto al impacto fiscal de las citadas ayudas, entendido como el endeudamiento neto de activos asumido por el sector público, este trabajo lo sitúa en el 1,9 % del PIB en el conjunto de la Unión Monetaria Europea (UEM) y en más del doble, el 4,2 % del PIB, en el caso de España, según la información difundida por Eurostat en octubre de 2016.

Las diferencias entre países son amplias, siendo Irlanda, Grecia y Chipre los países que más deuda neta han generado (en torno al 20 % del PIB), seguidos de Eslovenia y Portugal (entre el 6 % y el 8 %).

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