El armisticio fiscal de Sánchez es un puro espejismo

El aplazamiento de la subida de impuestos planificada por el Gobierno no durará mucho. Imponer patrimonio y sucesiones a Madrid es prioritario

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha comprometido a aplazar la subida de impuestos que lleva planificando desde que asumió el cargo. La delicada situación económica, con España acercándose a un preocupante escenario de estanflación, no es el mejor momento para aplicar una reforma fiscal. 

Pero a Sánchez eso nunca le ha preocupado. Ya pasó con la pandemia. Buscó otras vías para dar un hachazo fiscal a las empresas. Como la ley antifraude fiscal. Aprovechó ese proyecto para colar, entre otras cosas, que las socimis tributaran al 15 por ciento por los beneficios no distribuidos o para endurecer las condiciones de las sicav con el objetivo de que no pudieran tributar al 1 por ciento  

Y ahora se prepara para repetir la jugada. El Libro Blanco para la reforma fiscal que el conocido como comité de sabios entregó hace unos días a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya le quema en las manos. 

A neutralizar Madrid

Especialmente porque el documento propone mantener los impuestos de patrimonio y sucesiones y donaciones y establecer una tributación mínima en todas las comunidades autónomas. El objetivo es evitar que la Comunidad de Madrid siga bonificando al cien por cien estos impuestos, una herramienta muy bien utilizada por la presidenta Isabel Díaz Ayuso, pero que Sánchez quiere desactivar cuanto antes. 

Es una reclamación de sus socios Unidas Podemos y especialmente de ERC, lo cual no deja de ser llamativo, que una fuerza independentista maniobre para que despojar a una comunidad autónoma de las competencias que tiene en materia tributaria. Y al mismo tiempo defienda un impuesto para todo el territorio nacional. 

El Gobierno madrileño ya ha anunciado que recurrirá al Tribunal Constitucional si eso sucede, pero parece que Sánchez cuenta con los mecanismos necesarios para evitar que algunas comunidades continúen bajando impuestos. 

El tiempo corre en contra de Sánchez

Otro motivo para acelerar la entrada en vigor de la reforma fiscal es que ningún Gobierno sensato aplica una masiva subida de impuestos en un año electoral. El tiempo corre en su contra, porque le quedan muy pocos meses para activar esta reforma. 

La elaboración de este Libro Blanco ha estado acompañada por una fuerte polémica. Varios miembros del conocido como comité de sabios abandonaron el barco cuando vieron que todo era una pantomima, que el guion ya lo tenían encima de la mesa y que se trataba de plasmar en un documento únicamente lo que quería el Gobierno. 

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Pero ni el estallido de la guerra aplazó la puesta en escena de su entrega a la ministra Montero. Su afán recaudatorio está por encima de otras sensibilidades, como demostrará dentro de muy poco. 

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