¿Cuánto se gana con la deuda desde el 'Brexit'?

Casi toda la renta fija soberana se ha revalorizado desde el referéndum británico, desde la periférica a la más segura, pasando por la emergente

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En las últimas sesiones acabamos de asistir a un fenómeno inédito en la historia: la rentabilidad del bono español a diez años ha caído por debajo del 1% por primera vez. Desde el 'Brexit', momento de mayor tensión, el rendimiento de los títulos españoles ha bajado más de 0,60 puntos básicos. Ello implica que, en términos de precio, (en el mercado de bonos, precio y rentabilidad tienen una correlación inversa) el bono español ha subido cerca de un 6% desde fechas inmediatamente después al referéndum británico del pasado 23 de junio y pese a la incertidumbre política en la que sigue sumido el país tras los comicios del 26 de junio. Aunque el rendimiento, pues, que proporciona la deuda no es nada atractiva, parece que ha seguido siendo posible ganar dinero con la renta fija vía revalorización de su precio. De todas maneras, ésta (el trading con títulos de deuda) es una operativa poco recomendable para los inversores particulares, por su riesgo. Se trata de una estrategia que pueden aplicar los institucionales para dar un poco más de rendimiento a los productos que gestionan, dado que tienen mayor capacidad de entrar y salir en los momentos más idóneos. 

El ejemplo español no es el único de estas características. Son muy significativos los protagonizados por el resto de títulos de la periferia. Así, la rentabilidad del bono italiano a diez años, que llegó a rozar el 1,55% en el peor momento tras el 'Brexit', se sitúa ahora en el 1,11%, pese a las incertidumbres políticas que se derivan del referéndum sobre reformas constitucionales que tendrá lugar el próximo otoño. La revalorización del bono del país trasalpino roza el 4%

Todavía más importante es la variación vivida por la deuda portuguesa: tras el referéndum británico, el rendimiento de sus títulos a diez años se elevó hasta el 3,30%, para ahora colocarse en el 2,78%, lo que significa una reducción de más del 16%. El inversor que tenga estos títulos en cartera tiene una plusvalía latente del 4,7% desde el peor momento tras el 'Brexit'. 

Con la deuda griega lo malo es que, aunque se siga ganando dinero con ella, ese proceso de mejora se ha dado la vuelta: el rendimiento de los títulos helenos a diez años llegó a subir hasta el 8,5% el 27 de junio, para retroceder hasta poco por encima del 7,6% a mediados de junio, pero en estos momentos vuelve a colocarse por encima del 8%, en el 8,11%. De todas maneras, el rendimiento se encuentra un 4,3% por debajo de los máximos y el precio del bono, un 3,5% por encima. 

Incluso en el Reino Unido el fenómeno ha sido muy similar: el rendimiento de los títulos británicos a diez años se situaba cerca del 1,40% el día del referéndum. En la actualidad, se coloca por debajo del 0,60%. La caída del interés de los títulos de deuda del Reino Unido supera el 50%. A ello contribuyen las expectativas de deterioro de la economía británica como consecuencia de su salida de la Unión Europea. También, las perspectivas de mayores estímulos por parte del Banco de Inglaterra, que bajó los tipos de interés hace una semana. Ello ha cuajado también en una subida de la rentabilidad de los bonos británicos a diez años de más del 6,5%. 

¿Qué ha ocurrido con la deuda más segura?

La curva que ha dibujado la deuda alemana ha sido parecida a la griega: la rentabilidad cayó con mucha fuerza después de conocerse el resultado del referéndum y a partir de ahí ha vuelto a recuperar posiciones, aunque todavía se encuentra muy por debajo de los máximos. Pongamos números: antes de la consulta británica, la rentabilidad del bono alemán se situaba en el 0,10%. Cayó a mínimos el 8 de julio, cuando tocó el -0,20%. Desde entonces, ha recuperado: su rendimiento ronda el -0,07%. Desde el 23 de junio, todavía se ganaría, aunque el bono a diez años de referencia venció el 4 de julio.

El bono americano a diez años tenía una rentabilidad del 1,75% el día del referéndum británico, para caer a mínimos del 1,35% el 8 de julio. En estos momentos se encuentra cerca del 1,60%, con lo que, desde el 'Brexit', el rendimiento de la deuda americana baja un 10%. El precio del bono americano en este periodo ha subido un 1,60%, aunque en el mejor momento esa rentabilidad llegó a ser del 3,6%. La reducción de las expectativas sobre una posible subida de los tipos de interés en Estados Unidos este año ha contribuido a que haya sido así, aunque la mejora de las expectativas económicas del país ha provocado una ligera corrección últimamente.

La excepción en el mundo de la deuda más segura es Japón: el interés de los bonos nipones, que partía del -0,15% el día de la consulta del Reino Unido, llegó al -0,30% el 27 de julio, pero desde ahí han registrado una fulgurante recuperación hasta alcanzar el -0,09%. Eso significa que los inversores que tengan bonos japoneses en cartera acumulan pérdidas desde el Brexit: su precio ha bajado cerca de un 1%. 

¿Se gana también con la deuda emergente?

Hablemos únicamente de la deuda emergente emitida en moneda local. Sí acumula plusvalías, por ejemplo, la mexicana (de algo más de un 1%). También la colombiana (de casi un 4%). Pero no la brasileña: el precio de sus bonos a diez años ha bajado cerca de un 1%. 

En Europa del Este, el precio de los bonos rusos a diez años se ha revalorizado un 1,85% y el de los polacos, un 2,5%. Pero el de los turcos cae un 1,70%, debido a la tentativa de golpe de Estado y a las medidas represivas adoptadas a continuación por Erdogan, en definitiva, por la inestabilidad política creciente en el país. 

En Asia, los títulos de Indonesia a diez años ganan más de un 5% y los de India, un 2,40%.

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