¿Cómo afronta el Ibex la última semana del año?
La renta variable española, más débil de lo habitual en este último mes del año, recibe un nuevo varapalo con el complicado panorama electoral en Cataluña. Pero el Ibex 35 encara el final del año cotizando a cerca de 14 veces beneficios, una valoración inferior a su media histórica. Los 10.100 puntos siguen siendo el soporte que bajo ningún concepto se ha de perder si se quiere contar con un final de año relativamente tranquilo
La bolsa española encara la última jornada del año con las dudas suscitadas por las elecciones en Cataluña. Serán tres sesiones hábiles (miércoles, jueves y viernes) en las que el selectivo tendrá que defender niveles si no quiere empezar el nuevo año con mal pie. Especialmente importante son los 10.100 puntos, donde hay un soporte relevante
Viejas complicaciones para el Ibex 35, que repite cierre un viernes más, en una semana marcada por las elecciones en Cataluña. "La renta variable española, más débil de lo habitual en este último mes del año, recibe un nuevo varapalo con el complicado panorama electoral que se presenta en la comunidad catalana", dice Javier Urones, analista de XTB. El resto de Europa cierra con ligeras caídas mientras Wall Street marca nuevos máximos históricos.
Las caídas fueron importantes y el Ibex cerró el viernes con un descenso del 1,19%, pero la sangre no llegó al río, y el selectivo dio un último cambio en los 10.182 puntos. Por eso, las alarmas aún no se han encendido. "Más allá del resultado electoral, mientras el grado de incertidumbre política se mantenga en niveles moderados seguimos sin ver un impacto significativo en el PIB que nos obligue a revisar a la baja nuestras estimaciones y valoración en el Ibex 35", advierten los analistas de Sabadell. Así, para justificar los niveles de los últimos días en torno a 10.100, aclaran estos expertos, "tendríamos que reducir nuestra estimación de crecimiento de beneficios por acción estimado para 2018-2019 casi a la mitad", recalcan.
Urones tiene claro que los resultados no son muy positivos en la renta variable nacional. Tras el resultado electoral del jueves, el mercado abría el viernes con caídas cercanas al 2% que sin embargo se reducían a la mitad, a media sesión. Los peor parados como era de esperar, compañías en cuyo negocio Cataluña tiene un peso importante. Caixabank y Sabadell con recortes superiores al 3% y Merlin Properties, propietaria de la antigua torre Agbar en Barcelona, lideraron las caídas en el selectivo. Tan sólo las eléctricas y un puñado más de valores lograron esquivar los números rojos en la última sesión antes de las navidades.
Más allá de esto, las bolsas se tomaron el resultado en Cataluña sin lanzarse al desastre. En parte debido a la incertidumbre política el Ibex 35 sigue cotizando en términos de PER relativo al Euro STOXX 50 en torno a 2 desviaciones estándar por debajo de la media histórica, calculan los analista de Sabadell, "lo que refleja un elevado grado de stress, sólo comparable a los años de la crisis financiera 2009-10", explican. La buena noticia es que, de reducirse la incertidumbre, los expertos de la entidad catalana piensan que existe un potencial alcista del 4% "solo por rerating en el índice".
De este modo, los analistas de Sabadell calculan para 2018 un precio objetivo del Ibex en 11.872 puntos, cifras a las que llegan asumiendo un crecimiento del BPA acumulado entre 2016-2019 del 16,6%.
A falta de conocer las consecuencias que la presión independentista pueda tener sobre las compañías españolas, "lo que está claro es que el panorama político en Cataluña es realmente muy complicado", sostiene Urones. Sin un bloque claro que ofrezca mayorías suficientes, los pactos serán de nuevo necesarios. Esta situación probablemente suponga una ralentización en el mejor de los casos y un freno en el caso más probable al crecimiento económico de dicha región. La decisión de trasladar o no las unidades de negocios corresponde a las compañías cotizadas y ante la singularidad de la situación, hacer pronósticos no tiene mucho sentido.
El selectivo nacional encara el final del año cotizando a cerca de 14 veces beneficios, una valoración inferior a su media histórica y claramente más baja que la de sus principales homólogos europeos. Esto supone indudablemente una oportunidad para aprovechar dicho desajuste siempre y cuando las cifras económicas nacionales y los beneficios empresariales sigan creciendo al mismo ritmo. Valores como la mencionada Merlin Properties, la cual cotiza actualmente muy por debajo de su precio de liquidación, suponen oportunidades de inversión realmente interesantes.
Afrontamos por tanto la última semana del año, en la que sólo contaremos con tres sesiones hábiles, buscando recuperar los 10.300 puntos que ya se tocaron hace unas sesiones. Por debajo "los 10.100 puntos siguen siendo el soporte que bajo ningún concepto se ha de perder si se quiere contar con un final de año relativamente tranquilo", matiza Javier Urones. Con respecto al resto de los mercados todo apunta a que tanto para los grandes selectivos como el DAX o el Eurostoxx en Europa o el SP 500 en Estados Unidos el cierre de año será mucho más placentero.