BCE: España, uno de los países con menor tasa de créditos dudosos, el 6 %
España es uno de los países europeos con menor tasa de créditos dudosos, el 6 %, un índice que supera[…]
España es uno de los países europeos con menor tasa de créditos dudosos, el 6 %, un índice que supera a los de Francia o Alemania, pero que está muy por debajo de Italia, Irlanda, o Grecia, según cifras publicadas hoy por el Banco Central Europeo (BCE).
De acuerdo con este documento, que reconoce los progresos hechos en los países más afectados por la crisis financiera, los datos referidos a España indican que la tasa de créditos dudosos es del 4,5 % en los hogares, del 10,9 % en las empresas no financieras, del 17 % en las pymes y del 18,7 % en el mercado inmobiliario comercial.
La entidad monetaria ha publicado su última revisión de las prácticas de supervisión y marcos legales sobre créditos dudosos en todos los países de la zona del euro.
En ella asegura que la tasa de créditos dudosos es del 3,1 % en Alemania y del 3,8 % en Francia, mientras que alcanza el 47,8 % en Grecia, el 39,2 % en Chipre, el 17,9 % en Irlanda y el 17,5 % en Portugal.
El BCE reconoce los progresos hechos en los países más afectados por la crisis financiera, aunque todavía ve retos.
El informe describe cómo se tratan los créditos dudosos en los diferentes países de la zona del euro, con datos concretos por naciones.
Los bancos en algunos países no pueden solucionar los créditos dudosos de manera eficiente por cuestiones legales y tienen un impacto negativo en su resultado.
Algunos países no han logrado establecer mecanismos de liquidación extrajudicial antes de que los niveles de créditos dudosos se vuelvan elevados: los casos se solucionan en procesos judiciales largos y complejos.
España ha mejorado la contabilidad y el marco legal y ha aumentado la provisión de información sobre créditos dudosos.
El BCE dice que la regulación española no exige a los bancos específicamente tener estrategias de gestión para reducir los créditos dudosos estableciendo objetivos operativos, aunque recuerda que el Banco de España puede exigir esas estrategias a algunas entidades.
Recuerda también que la regulación sobre contabilidad se ha revisado recientemente, en octubre de 2016, para incluir las mejores prácticas en la gestión de riesgo y contabilidad y que, entre 2012 y 2015, España aprobó medidas legales para facilitar la reestructuración de la deuda.
Las reformas tienen el objetivo de ayudar a las empresas y particulares a recuperarse y mantener la cultura de pago de los solicitantes de un préstamo, así como la protección social de los más desfavorecidos.
España ha aprobado enmiendas a la Ley de Insolvencia para facilitar acuerdos de pago extrajudiciales, reseña también el BCE.
Esta ley ha sido extendida a los particulares e incluye procedimientos de exención de deuda para autónomos y hogares una vez que sus activos se hayan liquidado en beneficio de sus acreedores.
Además, entre los progresos que ha hecho España, el BCE señala que ha implementado medidas para proteger más a los deudores hipotecarios y a los hogares de bajos ingresos de los desahucios hasta 2020.
De acuerdo con el informe, al final del 2016 los préstamos dudosos de los bancos significativos de la zona del euro, los que el BCE supervisa directamente, había bajado a 879.790 millones de euros (921.000 millones de euros a finales del tercer trimestre del año pasado).
El documento hace una mención en este sentido a Grecia, país del que dice que "ha dado pasos considerables hacia el comienzo de un programa de reformas, que incluye un estudio de diagnóstico independiente conducido por terceros sobre las carteras de crédito de todos los bancos comerciales griegos".
Sobre Chipre, señala que ha comenzado un amplio proceso de reformas para eliminar los impedimentos legales de resolución de deuda privada a petición de los acreedores internacionales.
Portugal ha prestado especial atención a la supervisión, intensificando las inspecciones para analizar la capacidad de los bancos portugueses de solucionar sus créditos dudosos.
El BCE dice que el principal impedimento para resolver los créditos dudosos de los bancos portugueses es, entre otros, el marco legal, el régimen fiscal para exposiciones problemáticas y la falta de un mercado robusto para créditos dudosos.
Irlanda también ha acometido acciones que le han permitido mejorar, pero el volumen de créditos dudosos todavía es grande y el tiempo para solucionarlos es prolongado.
Una subida de los tipos de interés y el "brexit" pueden crear riesgos para que los bancos irlandeses reduzcan sus créditos problemáticos, debido al elevado endeudamiento de los hogares en comparación con otros países europeos.
Italia tiene procedimientos de recuperación y bancarrota largos, de más de seis meses de media, por lo que se acumulan los créditos dudosos en los balances.
Además, el mercado secundario de créditos dudosos es muy limitado en este país.