El aumento de la confianza de los consumidores, la moderación que el precio de la vivienda ha tenido en el tercer trimestre y el interés que el ladrillo nacional despierta en inversores extranjeros justifican la buena salud de las hipotecas en nuestro país.
España es un punto de referencia para los ahorradores británicos. Concretamente aquellos que ven en España el lugar perfecto para realizar inversiones, como el caso del ladrillo.
Más de la mitad de los compradores de vivienda buscan casas que rondan los 150.000 euros. El elemento clave a la hora de valorar si se trata de un presupuesto ajustado o no es la región o la población de España de la que hablemos.