El negocio de Defensa da aire a Indra

Indra dispara su cotización mientras las bolsas del mundo se desploman por el ataque de Rusia a Ucrania. Sus intereses en el negocio de Defensa y, sobre todo, los espectaculares resultados la hacen brillar en un contexto marcado por el belicismo

El negocio de Defensa y los espectaculares resultados cosechados por Indra han permitido a la compañía tecnológica española desmarcarse de las abultadas pérdidas con las que las bolsas de todo el mundo reciben el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, este jueves.

Mientras el IBEX 35 cedía más de un cuatro por ciento de su valor, Indra se disparaba más de un diez por ciento, una hora antes de que terminase la sesión.

Se trata de un comportamiento que llamaba la atención de los operadores, especialmente si se tiene en cuenta que la compañía tecnológica española se dejó el miércoles un 9 por ciento de su valor en bolsa, ante el incremento de la injerencia de Gobierno en la compañía.

La SEPI aumenta la presencia en Indra y asusta a los inversores

Pero vayamos paso por paso. El miércoles se conoció que el Gobierno incrementa su presencia en la compañía a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) desde el 18,75 por ciento hasta el 28 por ciento.

El mercado se tomó esta noticia a la tremenda porque supone un atentado a la independencia de la compañía y, especialmente, porque el Gobierno ha insistido en el pasado en que Indra compre ITP, una operación que los inversores opinan que destruiría valor.

“El castigo es porque Indra estuvo en un proceso para comprar una empresa que se llama ITP. Los accionistas no queremos que la compre y el Estado sí. Si el Estado va a tener más poder, se abre la posibilidad de que compre ITP. Por eso la castigaron”, explica Víctor Peiro, responsable de análisis de GVC Gaesco.

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Indra presenta excelentes resultados y retoma el pago de dividendos

El golpe fue tan importante que solapó los buenos resultados anunciados por la compañía, los mejores en muchos años y que permiten restaurar el dividendo que se eliminó en 2015 ante el elevado apalancamiento que entonces tenía la compañía.

Si bien, pasadas las horas, los inversores han ido digiriendo lo ocurrido y poniéndolo en contexto.

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Así, aunque siguen recelando de la maniobra adoptada por el Gobierno en el Consejo de Ministros, reconocen que la compra de ITP no es segura, tal y como se aclaró en la conferencia posterior a la presentación de las cuentas de la empresa.

“La reacción a la baja fue demasiado agresiva por el incremento del peso de la SEPI en el accionariado y este jueves estamos viendo la reacción a eso”, asevera Peiro.

Manuel Lorente, analista de Mirabaud, tiene una opinión parecida: “Habíamos puesto el foco solo en el gobierno corporativo, pero no podemos perder de vista que los resultados han sido muy buenos: se ha bajado la deuda, se ha generado efectivo, se recupera el dividendo y las guías que han dado para este año son muy buenas”.

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La presencia de Indra en Defensa gusta en un contexto de guerra

Asimismo, hay otro factor que ha podido contribuir a la recuperación bursátil de Indra en la jornada de este jueves y es el peso que la compañía tiene en el sector de la defensa.

Concretamente, el mercado ha apreciado mejor a una compañía con intereses en este sector justo cuando la segunda potencia militar del mundo (Rusia) se embarcaba en una guerra con su vecina Ucrania.

“Esto no es como el supermercado, que hay guerra y los países compran más radares al instante. Las carteras de pedidos se construyen en base a decisiones de muy largo plazo. Pero lo que sí es cierto es que el mercado tiende a mirar mejor a empresas que se dedican a sistemas de defensa cuando hay conflictos militares de este tipo”, apunta Juan Ros, experto de Intermoney.

Y es que, en este contexto de tensiones militares al alza, países como España -que no cumplen con el requisito de la OTAN de destinar el 2 por ciento de su PIB a gasto militar-, podrían adoptar la decisión de incrementar la inversión en esta área. Y gran parte de los clientes de Indra son miembros de la OTAN.

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Pendientes de la gobernanza de Indra

En todo caso, los expertos consultados recuerdan que el tema de la injerencia estatal en la compañía va a seguir pesando sobre la acción hasta que no se aclare si esta mantiene su independencia o si el incremento del peso de la SEPI en el accionariado provoca que un cambio en el control de la misma.

“Las valoraciones están baratas pero la volatilidad seguirá hasta que se aclaren las intenciones de la SEPI. Mantenemos nuestra recomendación de compra, pero la convicción se ha reducido por este riesgo ESG. Hemos valorado la opción de reducir la recomendación de compra por problemas de gobernanza pero el flujo de caja ha sido tan elevado que solapa cualquier descuento por problemas de este tipo. Esperamos más información en las próximas semanas para actualizar nuestra recomendación”, escribe por su parte Manuel Lorente, analista de Mirabaud Equity Research en España.

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