Aplidin, Wall Street, Zepzelca, Sylentis, virología: las claves de la junta de Pharmamar

Pharmamar encara su junta de accionistas con varios frentes abiertos con unos inversores que piden explicaciones sobre el Aplidin, el salto a Wall Street, la aprobación definitiva del Zepzelca y sus nuevos usos o la evolución de la unidad de virología

Pharmamar tiene este jueves su junta general de accionistas en medio de un momento crítico para la compañía pues aún no conoce la decisión conjunta de seis países de la Unión Europea para realizar la fase III del Aplidin

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La biofarmacéutica decidió, tal y como adelantó finanzas.com, solicitar una petición armonizada de aprobación, VHP por sus siglas en inglés, el pasado 9 de febrero y el plazo medio de contestación por parte de las agencias sanitarias implicadas ya ha pasado. 

La media suele rondar los 52 días, 60 máximo, aunque el plazo total puede demorarse hasta 90 días. Así, los accionistas se preguntan cuáles son los motivos por los que aún no se conoce si el grupo de origen gallego podrá testar el fármaco y cumplir con los plazos puestos por la compañía. 

Datos del Aplidin en agosto y comercialización en septiembre 

La ‘biotech’ publicó que esperaba tener los resultados de la fase III en doce países en agosto y únicamente el Reino Unido ha dado su visto bueno para iniciar el estudio, por lo que los plazos se acortan. 

Además, el propio presidente de la compañía, José María Fernández Sousa, señaló que el objetivo era distribuir el fármaco a nivel mundial en septiembre, confiado en que los resultados de la fase III estarían ya sobre la mesa. 

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De este modo, Fernández Sousa podría dar datos, o al menos comunicaciones preliminares a los inversores, sobre cómo evoluciona Neptuno, el nombre dado al ensayo clínico en el Reino Unido. 

Fase II de la aplidina en España 

El antiviral acaba de iniciar un ensayo de fase II en España en pacientes de urgencia y está capitaneado por el doctor César Carballo del centro hospitalario madrileño Ramón y Cajal. Carballo es uno de los mayores defensores de este antitumoral reconvertido en antiviral contra el Covid-19

Hasta la fecha, la compañía se ha mostrado muy crítica con la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) por el trato recibido con su apuesta contra el coronavirus. El propio presidente, en la junta del año pasado, mostró ya su malestar señalando que no entendía los retrasos con el fármaco. 

Fernández Sousa fue muy claro y señaló que no había motivo para agilizar los fármacos de compañías internacionales mientras que el Aplidin estaba frenado. Ahora, con el Aplidin al borde de su prueba final, toca comprobar si modera su discurso o sigue crítico con el Ministerio de Sanidad

El rol de la nueva unidad de virología 

Más allá de la aplidina, el grupo de origen gallego anunció este curso una inversión de seis millones de euros para ampliar instalaciones y contratar a 90 trabajadores con para impulsar su futuro. 

Una parte importante de la inversión está destinada a la nueva unidad de virología donde la compañía pretende, independientemente del Aplidin, investigar otros virus emergentes para los que no se tiene un tratamiento específico. 

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Es por ello que la sociedad podría deslizar cuál es la operativa de una unidad que se podría colocar como una pieza clave para el largo plazo al llevar el negocio del grupo más allá de la oncología. 

¿Qué papel juega Sylentis? 

Otro negocio a la vista pasa por la filial Sylentis, especializada en tratamientos de enfermedades oculares y en la que se realizarán este año dos estudios de fase I y III. 

Ambos estudios versan en tratar el síndrome de ojo seco administrando Tibaricidán. Unos ensayos que se suman al objetivo de realizar cuatro estudios de Fase III en este curso. 

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Restando el de Sylentis y el del Aplidin, el Zepzelca, compuesto de lurbinectidina, es el tercer protagonista en estos ensayos previos a la comercialización del fármaco. 

Un ojo en la FDA y los nuevos usos para el Zepzelca 

Por el momento, Pharmamar está a la espera de que la FDA de los Estados Unidos otorgue a este fármaco la autorización total de comercialización del medicamento destinado a combatir el cáncer de pulmón microcítico. 

El Zepzecla, que puede llenar las arcas de Pharmamar con 1.000 millones de dólares gracias a su acuerdo con Jazz Pharmaceuticals, tiene iniciados dos estudios de fase II para comprobar su eficacia frente al sarcoma de tejido blando combinado con iranotecán.

Por el momento, solo se conocen “actividades prometedoras” contra esta patología y una actividad “especialmente relevante” contra el subtipo sinovial. Por ello, el accionista está pendiente de estas nuevas aplicaciones para este fármaco que serían la llave para completar con éxito el acuerdo con Jazz. 

A vueltas con Wall Street 

Por su parte, Jazz anunció que estaba trabajando con Pharmamar para solicitar una fase III con Zepzecla para tratar el cáncer de pulmón microcítico en primera línea, pues por el momento solo se aplica a aquellos pacientes a los que les ha fallado el primer tratamiento. 

El estudio se realizaría en los Estados Unidos, un país en el que Pharmamar no solo tiene puesto los ojos por este fármaco, sino también por la posibilidad de dar el salto a Wall Street bien a través de una salida directa al mercado o a través de una operación corporativa sobre una cotizada. 

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Fernández Sousa recuperó en la junta de 2020 el deseo de aterrizar en la Bolsa de Nueva York, según expuso a los accionistas, y la compañía, en caso de opar a una cotizada, buscaría más allá de una empresa dedicada a la oncología y podría mirar hacia una de virología tras el estreno de su nueva unidad. 

El dividendo y la política de remuneración al consejo 

La junta de accionistas aprobará, previsiblemente, un dividendo en efectivo de 0,6 euros por acción con cargo a las cuentas de 2020 tras registrar los mejores resultados de su historia con unas ganancias de 137 millones de euros. 

La retribución al accionista es un 25% mejor que la de hace un año cuando pagó 0,04 euros brutos por título antes de realizar el contrasplit. Por otro lado, se pretende aprobar un incremento de sueldo al consejo de administración. 

En el caso del presidente, que cobró 3,7 millones de euros en 2020 desde los 1,4 de 2019, se pretende que su retribución variable se eleve hasta un 100% de la retribución fija. Por el momento, hasta tres fondos de inversión estadounidenses con posición relevante en Pharmamar ya han anunciado que votarán en contra de la política de remuneración. 

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