El euríbor se desploma ante la inacción del BCE

El euríbor vuelve a bajar tras confiar en la política acomodaticia del BCE unos meses más

El euríbor, el índice al que se referencian la mayoría de las hipotecas, ha perdido un 12,42 por ciento desde que comenzó noviembre. El indicador se apoyó en la inacción del Banco Central Europeo (BCE) para volver a perforar mínimos diarios.

De esta manera, el euríbor llegó a marcar este lunes el -0,501 por ciento, tras caer un 1,21 por ciento. Pero los mayores descensos se registraron los días 2 y 3 de noviembre, con caídas por encima del 4 por ciento.

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Con estos descensos, la media mensual del euríbor en lo que lleva de noviembre se sitúa en el -0,48 por ciento, por debajo del cierre de octubre, cuando se situó en el -0,472 por ciento, lo que le permitiría cerrar en niveles similares a los de noviembre de 2020, cuando el euríbor acabó en el -0,481 por ciento.

Finalmente, si el euríbor cerrara al alza en noviembre permitiría al indicador romper una racha de dos subidas consecutivas.

De nuevo, la clave es el BCE

La política del BCE sigue siendo determinante para la evolución del euríbor. De esta manera, el índice inició una fuerte remontada, que le llevó a marcar el 0,443 por ciento ante la posibilidad de que el BCE cambiara su discurso.

No obstante, la intervención de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, insistiendo de nuevo en la temporalidad de la inflación y en su predicción de que comenzaría la senda de los descensos a partir del próximo año dio motivos suficientes para que el euríbor volviera a la baja.

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El dilema al que se enfrenta el BCE es tener que decidir entre controlar la subida de los precios (que ya en la eurozona toca el 4,1 por ciento en el mes de octubre) o poner en peligro una recuperación, que todavía no está afianzada.

Así, lo que se puede esperar en el próximo encuentro del BCE, que tendrá lugar el próximo 16 de diciembre, es que el anuncio oficial del tapering, para poner fin a las compras en marzo de 2022. En cuanto a la subida de tipos, aunque el mercado señala que podría iniciarse en 2022, la propia Lagarde descartó estos días que se den las condiciones necesarias para hacerlo.

La facilidad de depósito será el primer indicio de la subida del euríbor

No obstante, será muy difícil que el euríbor mantenga subidas al alza si la facilidad de depósito, el dinero que el BCE cobra a los bancos por tener depositado su dinero en él, sigue anclada en el -0,50 por ciento.

Así, Bankinter espera que el euríbor se mantenga en niveles similares a los actuales a finales de año. Únicamente el fin del programa de compras pandémico, conocido por sus siglas en inglés como PEPP, podría hacer repunta al indicador, pero de manera insuficiente para abandonar el terreno negativo. Se situaría, por lo tanto, según los expertos, en el -0,32 por ciento.

Finalmente, el euríbor se mantendría por debajo del 0 por ciento un año más: a finales de 2023, anticipando la subida de tipos para 2024, acabaría en el -0,18 por ciento.

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La sorpresa del Banco de Inglaterra

Lo cierto es que hay una división entre los bancos centrales y los mercados. El alza de los precios, sin control por la energía, hace pensar a los mercados que los bancos centrales serán más agresivos de lo que dan a entender.

Así, mientras que la Fed ha iniciado el tapering, con la reducción de 15.000 millones de dólares en compras al mes, todavía se resiente a la hora de confirmar cuando subirá los tipos de interés, que todo apunta a que será en diciembre de 2022. Sin embargo, los mercados prevén que la primera subida, de un total de dos, se adelante a junio.

Entretanto, el Banco de Inglaterra se resistió a ser el primero en caminar por esa senda, cuando en la reunión de la semana pasada sorprendió al mercado al no llevarla a cabo, a pesar de que estaba ya descontando.

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