Las acciones de IAG acumulan una caída del 15 % desde el inicio de la guerra de Irán, reflejando un deterioro progresivo del escenario para el sector aéreo europeo
El objetivo de la salida de IAG y Santander es reducir la exposición a compañías con una alta sensibilidad al ciclo económico, a los precios de la energía y al sentimiento del consumidor global
Petroleras como Repsol y compañías de defensa como Indra son señaladas como "las ganadoras" del repunte de la tensión en Oriente Medio, mientras las aerolíneas como IAG sufren en bolsa