Vienen a quitarte el puesto

Los gestores de fondos son caros y cada vez son más fáciles de reemplazar. La realidad es los algoritmos ya están leyendo, procesando y operando en función de las noticias. Y lo único que necesitan es electricidad. 

Rishi Ganti se dedicaba a gestionar los grandes patrimonios personales de David Siegel y John Overdeck, fundadores de un fondo de cobertura, cuyas estrategias cuantitativas los convirtieron en multimillonarios. Ganti, de 45 años, afirma que ha vislumbrado el futuro del sector. El mundo financiero se ha visto invadido por oleadas de algoritmos que van aprendiendo a medida que crean códigos, un escenario que no pinta nada bien para la mayoría de los gestores de fondos, envidiados desde hace tiempo por sus bonus multimillonarios.

Un frío día de primavera, Ganti nos explica, ataviado con una sudadera gris, mientras bebe a sorbos rápidos su te Earl Gray en una pastelería Tribeca, barrio de Manhattan, que muchos de sus colegas aún no se han dado cuenta de que su carrera tiene los días contados. «Los algoritmos nos van a quitar el trabajo; lo único que necesitan es electricidad», afirma Ganti, mientras da golpecitos con el dedo sobre una mesa forrada de color verde lima. «Los algoritmos ya están leyendo, procesando y operando en función de las noticias, incluso antes de que los fotones alcancen tu retina». 

Y sin embargo, son muy pocos los gestores de fondos que se manifiestan alarmados por esta amenaza. «Están anestesiados», afirma Rishi Ganti.

Qué hacer para sobrevivir en los mercados

Empezó a percibir el impacto de los algoritmos mientras trabajaba para Siegel and Overdeck, en Two Sigma Investments, antes de lanzarse, hace ya dos años, a fundar su propia empresa, Orthogon Partners Investment Management Co. Para sobrevivir, afirma Ganti, los gestores de fondos deben ver más allá de los parqués multimillonarios, las plataformas de trading con bonos y las grandes operaciones respaldadas por capital riesgo y privado. En mayor o menor medida, los ordenadores son capaces de analizar todos esos mercados, evaluar su comportamiento y empezar a detectar patrones que podrían revelar estrategias rentables de trading. 

La respuesta de Ganti consiste en buscar lo que se conoce en el sector como activos esotéricos; los valores más oscuros que se pueden encontrar. Ha organizado la financiación alternativa de colegios concertados en Estados Unidos y ha financiado fondos recuperables anticipando sentencias del Tribunal Supremo de Brasil. Su equipo también ha comprado crédito con morosidad con descuento en Portugal y se ha asociado con expertos locales en México para financiar programas de infraestructuras del gobierno. Incluso ha ofrecido financiación provisional para campos de refugiados en Italia. Lo bueno de todas estas inversiones, afirma, es que su gestión requiere «capital muy humano», aunque haya de sobra. 

«Es como la materia oscura», afirma Ganti. «Eclipsan lo visible a la luz de los mercados». 

Cómo buscar buenos resultados

Los gestores de fondos insisten a menudo en que los inversores tienen que salirse de lugares concurridos para buscar buenos resultados. Lo que quiere decir Ganti es que los gestores de fondos tienen que buscar estas oportunidades para encontrar su lugar. En su opinión, entre el 2 y el 7 por ciento de los 3 billones de dólares en activos que mueve el sector de los fondos de cobertura pasan cada año de una gestión predominantemente humana a una gestión informatizada.

Ganti, doctor en Economía por la Universidad de Harvard, reconoce que no es más que una estimación, pero hay muchas pruebas que apuntan a que esta tendencia se está reforzando. Los fondos que utilizan algoritmos de trading, según Hedge Fund Research Inc., ya suponen casi una tercera parte de los activos del sector. BlackRock Inc., el mayor gestor de fondos del mundo, está cambiando algunos analistas de parqués por ordenadores. Bridgewater Associates, Point72 Asset Management y JPMorgan Chase están probando técnicas automáticas. También el ingente traspaso de activos a los fondos que replican índices, que pueden parecer una forma de inversión por ordenador muy simple pero baratísima y eficiente. 

El problema es que los gestores de fondos son demasiado caros, ya que suelen aplicar comisiones del 2 por ciento de los activos y se quedan con un 20 por ciento de los beneficios. «Son cantidades descabelladas de dinero por reconocer patrones», afirma Ganti.

Crece la preocupación

El exjefe de Ganti, Siegel, afirmó el año pasado que le «preocupa mucho» que las máquinas puedan asumir dentro de poco gran parte de las tareas que realizan ahora las personas. 

Algunos economistas afirman que los gestores financieros en general, al contrario que otras categorías de trabajadores, estarán protegidos contra la automatización. Pero los que se ganan la vida eligiendo inversiones para sus clientes y operando en los mercados sí podrían correr peligro, afirma David Autor, economista del Instituto Tecnológico de Massachusetts, que analiza los mercados laborales. 

«La distribución de los beneficios financieros se reducirá más aún, con un pequeño número de «superestrellas» acaparando grandes sumas, y con gran parte del trabajo diario en manos de las máquinas, afirma este experto. «Con suerte, los costes de los servicios financieros se reducirán. No es el mejor momento para ser un gestor de fondos chapado a la antigua», añade David.

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