Tres firmas controlarán la mitad de las ventas de coches tras la unión PSA-Opel

Entre el nuevo consorcio, Volkswagen y Renault acaparan además el 75% de las fabricaciones españolas en un sector en clara concentración

 Los conductores disponen de más de 50 marcas a la hora de elegir el vehículo que deseen adquirir. Pero detrás de esa heterogeneidad comercial se encuentra una realidad empresarial muy diferente: el mercado de las ventas de automóviles en España se encuentra ya en manos de tres grandes corporaciones, cuyas matriculaciones acaparan el 53% de las que se realizaron durante el año pasado, según la patronal Faconauto.

Se trata de las formalizadas por el grupo Volkswagen, que sigue siendo el líder con más de un 21% de cuota de mercado; las del consorcio Renault, con casi otro 12% del total. Y a ambos conglomerados se une ahora el grupo resultante de la que será la operación automovilística de 2017, con PSA (Peugeot y Citroën) agregando las ventas de Opel. Con la adquisición de la filial de General Motors, el grupo francés se hará con la segunda posición del 'ranking', casi duplicando al tercero y rozando las matriculaciones del consorcio alemán encabezado por Volkswagen.

Esta nueva clasificación resulta de agrupar los datos de comercialización de vehículos registrada en 2016, un año en el que entre las tres compañías vendieron unas 616.000 unidades de las 1,14 millones puestas en la calle en ese periodo. Sin los registros consolidados de PSA y Opel, la cuota de mercado de las tres primeras compañías no alcanzó el 45% del total en 2016.

Además, durante los dos primeros meses de este ejercicio, las ventas acumulan el mismo nivel de concentración entre las tres grandes corporaciones automovilísticas, al ostentar un 52,2%. Al mismo tiempo, el 'ranking' por marcas permanece invariable en lo que va de año, con Volkswagen liderando las ventas, seguido por la futura fusión de PSA y Opel, superando a Renault.

La consolidación del mercado automovilístico no es una variable exclusiva del sector en España. Porque la compra de Opel por parte del fabricante de Peugeot y Citroën también cambiará el 'ranking' en el ámbito europeo, aunque en menor medida que en el caso español. Antes de materializarse la operación de PSA y GM, las tres primeras empresas en ventas comunitarias (Volkswagen, Renault y PSA) acaparaban el 44% de las matriculaciones, un punto menos que en el caso español. Pero con la adquisición de Opel, esos tres grandes grupos ostentarían el 50,3% del conjunto del mercado, casi dos puntos menos que en el sector nacional.

Aunque las características visuales de cada vehículo son diferentes, dependiendo de la estrategia de las marcas comerciales, las cadenas de fabricación resultan cada vez más homogéneas. Estas similitudes son clave para comprender el ahorro de costes que consiguen las productoras en cuanto a utilización de tecnología, abastecimiento de materiales y unificación de criterios. De hecho, el grupo PSA prevé que, con la adquisición de Opel, se puedan generar una sinergias de unos 1.700 millones de euros anuales.

La integración de los Corsa o Astra junto a los 2008 o los C3 y C4 -marcas de Opel y PSA, respectivamente- también pasará por una consolidación entre los fabricantes que tienen plantas en España. Entre los tres aglutinarán el 75% de la producción. El nuevo consorcio logrará imponerse gracias a la concentración de las más de 577.000 unidades que salieron de las fábricas de Renault en 2016, y a las 745.000 del grupo Volkswagen, en buena medida por la aportación de SEAT en Barcelona. Entre PSA (con 504.000 coches fabricados en 2016 en Vigo y Madrid) y Opel (361.000 de Zaragoza), suman más de 865.000.

Cada vez menos empresas

Aunque el comprador desconoce en muchas ocasiones cuáles son las estrategias corporativas que se cuecen entre bambalinas, la homogenización del sector es un hecho. Se está llevando a cabo de forma directa, como ocurre con grandes multinacionales ya conocidas, o a través de acuerdos puntuales -'join ventures'- para optimizar costes, analizar procesos de fabricación convergentes y delimitar posibles fusiones completas en el futuro. Por ejemplo, Renault mantiene un convenio de colaboración con el japonés Nissan. Y también las coreanas Hyundai y KIA.

Las previsiones de un menor número de empresas en un sector cada vez menos atomizado continuarán a medio plazo. El consejero delegado de Fiat Chrysler, Sergio Marchionne, ha admitido que no tiene «ninguna duda» de que «en el momento oportuno» una firma como Volkswagen «aparecerá para tener una charla» y no dejarse arrebatar el liderazgo. Es decir, que se ha postulado para ser 'opada'. Estas declaraciones constatan que se ha vuelto a abrir la veda para unificar aún más el complejo sector automovilístico.

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