Sindicatos de ArcelorMittal temen el efecto en Asturias de la compra de ILVA
El secretario general de la Sección Sindical Intercentros de CCOO en ArcelorMittal, José Manuel Castro, ha valorado los 128 millones[…]
El secretario general de la Sección Sindical Intercentros de CCOO en ArcelorMittal, José Manuel Castro, ha valorado los 128 millones de euros invertidos por la empresa en mejorar la competitividad de sus plantas españolas, pero ha advertido de la incertidumbre que plantea la compra del grupo italiano ILVA.
"Es un dato que conocíamos y es bueno, porque, además, no hay ninguna planta en toda Europa con la capacidad de atraer un volumen de inversiones como la que se ha hecho Asturias, ahora queda saber qué va a pasar con el proceso de compra de ILVA, porque no sabemos si eso puede derivar en inversiones futuras o si Arcelor tendrá que deshacerse de alguna planta", ha indicado Castro a Efe.
Los sindicatos mantendrán pasado mañana, jueves, en Bruselas, una reunión del comité europeo con los máximos responsables de la dirección de las divisiones de planos, largos y distribución de ArcelorMittal.
Previamente, mañana, los representantes sindicales tendrán un encuentro preparatorio con un experto que les asesorará y con el que analizarán la situación del mercado, la evolución productiva, las inversiones y la situación de los competidores.
Los sindicatos plantearán una batería de preguntas en esa reunión del comité europeo sobre las expectativas que abre la compra del grupo ILVA que tiene entre sus plantas una en Taranto de siderurgia integral, similar a la asturiana.
El primer temor sindical está en que la Dirección General de la Competencia Europea obligue a desinvertir, es decir que tenga que deshacerse de alguna planta de ArcelorMittal porque pudiera entrar en una situación de dominio en el mercado.
En el caso de los productos planos, el porcentaje en Europa sería de un 40 por ciento, con la incorporación de ILVA, y más allá del 25 por ciento las autoridades comunitarias suelen considerar que es un porcentaje de dominio.
Esa circunstancia podría obligar a la multinacional del acero a vender una planta, no cerrarla, y en esa quiniela los sindicatos creen que podrían estar las asturianas, junto a otras del grupo.
"Por otra parte, una planta como la de ILVA va a actuar como una esponja a la hora de absorber inversiones y eso puede restar inversiones futuras a Asturias", ha explicado Castro, que ha recordado que, si bien está garantizada la de baterías de coque, todavía está pendiente una nueva ampliación de la acería avilesina.
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