Planta de Audi en Bruselas obtiene certificado de producción "neutral de CO2"
La planta de Audi en Bruselas, que comenzará la fabricación del primer modelo eléctrico de la marca a finales de[…]
La planta de Audi en Bruselas, que comenzará la fabricación del primer modelo eléctrico de la marca a finales de este año, ha recibido el certificado otorgado por la compañía belga Vinçotte de "sitio neutral de CO2" en el proceso de producción de automóviles.
La marca de los cuatro aros persigue "un enfoque global" en cuanto a la movilidad sostenible, por lo que prevé producir la versión en serie de su prototipo eléctrico e-tron "con un impacto neutral sobre el medioambiente", ha explicado Audi en un comunicado.
Así lo ha destacado el miembro del consejo de administración de Producción y Logística de Audi, Peter Kössler, quien ha señalado que el nuevo vehículo será al mismo tiempo el primer automóvil completamente eléctrico de la marca y el primero "completamente neutral en cuanto a producción".
Kössler también ha apuntado que en la compañía están trabajando para que las "fábricas en el Grupo sean aún más sostenibles".
La planta belga cubre los procesos de producción y las demás emisiones generadas en la planta mediante el uso de energías renovables (aproximadamente el 95 %) o compensándolos con proyectos ambientales (aproximadamente el 5 %).
En concreto, utiliza un sistema de "electricidad verde" desde 2012 y en un área total de 37.000 metros cuadrados, los techos de los edificios de la planta utilizan el sistema fotovoltaico que es el "más grande de la región" y con el que ahorra alrededor de 17.000 toneladas de CO2 por año, lo que equivale al consumo de alrededor de 1.500 personas.
Por otra parte, también utiliza energías renovables (biogás) para el suministro de calor, un proceso a través del cual Audi calcula que ahorra hasta 40.000 toneladas de CO2 anualmente.
La electricidad y el calor representan, por lo tanto, más del 95 % de las necesidades de energía en general.
Por último, Audi Bruselas compensa las demás emisiones que actualmente no pueden evitarse mediante proyectos de "créditos de carbono" que incluyen, por ejemplo, las emisiones causadas por los automóviles de la empresa.
"En 2014, fuimos el primer fabricante premium que midió nuestra huella de CO2 y la certificó. Desde entonces, hemos estado trabajando constantemente para reducirlo aún más", ha afirmado el responsable de protección ambiental de Audi, Rüdiger Recknagel.
Recknagel ha indicado que también están instalando nuevas tecnologías en todas sus plantas para reducir el consumo de agua, prevenir la contaminación del aire y mejorar el reciclaje.
.