José Zorrilla viaja en tren
En plena madurez literaria se hallaba José Zorrilla cuando en 1864 culminaron las obras del ferrocarril que, a través de[…]
En plena madurez literaria se hallaba José Zorrilla cuando en 1864 culminaron las obras del ferrocarril que, a través de 43 leguas y con un coste de cinco millones de pesetas de la época, unió su ciudad natal de Valladolid con Madrid, meca literaria entonces y ahora, donde ya residía el célebre vate.
Siglo y medio, exactamente 153 años, ha transcurrido desde ese hito que transformó la ciudad, la partió en dos a base de raíl, traviesa y balasto, hasta la firma hoy de un convenio para bautizar a un tren turístico con el nombre del autor del "Don Juan Tenorio".
Sin levitas ni chistera, tinta y pluma, ha sido en el marco de la 37ª Feria Internacional del Turismo (FITUR) que estos días se celebra en Madrid, donde han suscrito ese acuerdo bautismal la concejala de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Valladolid, Ana Redondo, y el gerente de Servicio público Centro-Norte de Renfe Viajeros, Ricardo Rivera.
De aquella locomotora de vapor, asmática y renqueante cuando cruzaba el Guadarrama y jubilosa al enfilar el llano desde Ávila, la tracción ferroviaria ha cambiado el ojo y la nariz humeante por el morro de pato de la alta velocidad, el ténder por la electricidad y el maquinista por un intérprete de botones.
José Zorrilla ha incorporado un tren su baptisterio personal donde desde hace años conviven un instituto de Educación Secundaria, la avenida principal de la capital, un remozado teatro e incluso el estadio de fútbol donde el Pucela se diluye en la penumbra de la segunda división como el Tenorio por los panteones.
El turismo, ese gran invento que Pedro Lazaga puso en bandeja a Paco Martínez Soria, ha resucitado a Zorrilla en el año del bicentenario de su nacimiento (1917-2017) con el propósito de llenar los Avant con destino a la ciudad del Pisuerga en el corredor de alta velocidad Madrid-Segovia-Valladolid.
Desde Madrid-Chamartín partirá hacia Valladolid a las 10.15 horas y regresará a las 20.35 todos los domingos entre mayo y noviembre para disfrutar de las actividades culturales programadas con motivo del bicentenario del autor de "El puñal del Godo", "Traidor inconfeso y mártir" y de "El zapatero y el rey", para que no sólo parezca que alumbró para la literatura las andanzas del Tenorio.
Renfe promocionará este programa en los cabezales de los asientos de este tren turístico, convoy en la época de Zorrilla, y entregará a los viajeros folletos alusivos e informativos.
Todos los viajeros de ese Avant turístico, a los que Renfe llama ahora clientes, tendrán acceso gratuito a las exposiciones municipales y a los museos de Valladolid con la Tarjeta Card, y también al Bus Turístico, tan solo con presentar el billete del tren, otrora título de transporte.
El Ayuntamiento de Valladolid, según fuentes de Renfe y de la corporación municipal, podrá contratar trenes especiales desde el origen que estime oportuno siempre que la operadora, es decir la compañía nacional de ferrocarriles, estime su viabilidad.
Esta colaboración mutua, además de la vinculada al bicentenario de Zorrilla, también promocionará otras actividades en la capital vallisoletana como la Seman Santa, Semana Internacional de Cine, Concurso nacional de Pincho y Tapas y el Festival Internacional de teatro y Artes de Calle (TAC).
Ahora solo resta un nuevo acuerdo para deshacer el entuerto de la deuda millonaria que acumula la Sociedad Valladolid Alta Velocidad Ferroviaria (SAVAV), y comenzar a pensar todos en el soterramiento para levantar la cicatriz de hierro que desde hace siglo y medio divide la capital, diez años justos después de la llegada del pato veloz, en 2007.
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