El Banco de España alerta de que el WLTP ha afectado a las matriculaciones
Las matriculaciones de vehículos se han visto afectadas de "manera significativa" tanto en España como en el resto de los[…]
Las matriculaciones de vehículos se han visto afectadas de "manera significativa" tanto en España como en el resto de los países europeos donde se aplica la nueva normativa de emisiones WLTP, según advierte el Banco de España en su Informe Trimestral de la Economía Española.
Aunque se haya reflejado "un deterioro" en las perspectivas del sector de la automoción a nivel europeo en los meses anteriores a la entrada en vigor (septiembre de 2018) de la nueva normativa de emisiones, en los meses posteriores este efecto está revirtiéndose y "parece haber sido de carácter transitorio".
El "deterioro" mostrado por las expectativas de producción desde los meses del verano también ha revertido en el mes de noviembre, lo que apunta a una "posible normalización" de la actividad en las cadenas de producción de cara a los próximos meses.
El pasado 1 de septiembre entró en vigor en toda la Unión Europea (UE) una normativa que obliga a la aplicación de un nuevo protocolo para la medición de las emisiones contaminantes de los automóviles, el Procedimiento Mundial Armonizado para Ensayos de Vehículos Ligeros (WLTP, por sus siglas en inglés).
Todas las matriculaciones realizadas a partir de esta fecha deben cumplir con este protocolo, lo que ha supuesto, en la práctica, que las mediciones sobre los consumos y emisiones sean más elevadas que las obtenidas con el sistema anterior, ha destacado el Banco de España en su informe.
La introducción de esta nueva normativa conlleva efectos fiscales "inmediatos", dado que el impuesto de matriculación se calcula en función de las emisiones de CO2, y además obliga a los fabricantes a adaptar sus esquemas de producción para que los vehículos cumplan con los nuevos requisitos legales.
Sin embargo, la entidad ha recordado que hasta el 31 de diciembre de 2020 convivirán los dos sistemas de medición, ya que el mismo reglamento europeo facilita una herramienta que permite correlacionar los valores de emisiones de CO2 del WLTP con los del Nuevo Ciclo de Conducción Europeo (NEDC).
El Ministerio de Industria aprobó acogerse a este régimen transitorio para reducir el impacto sobre el sector de la automoción, una medida con la que se pretende "graduar el impacto fiscal" del cambio de procedimiento, así como facilitar que los fabricantes puedan implementar las tecnologías y avances necesarios para adaptar su gama de productos a los requerimientos del nuevo ciclo.
Según destaca la entidad, la introducción del WLTP está teniendo "varias consecuencias" sobre el sector del automóvil europeo, ya que durante los meses de verano los concesionarios "trataron de deshacerse" de las existencias de vehículos que no superarían la nueva homologación ofreciendo "importantes descuentos" y recurriendo a las automatriculaciones para su venta final posterior (la nueva normativa no se aplicará a los coches de segunda mano).
Sin embargo, el principal efecto del WLTP ha sido la necesidad de que los fabricantes modifiquen su producción, de modo que los nuevos modelos se ajusten al cambio normativo y el volumen de la actividad económica que se ve afectada de manera directa por el cambio legislativo es "significativo", dado el peso del sector de la automoción en el área del euro.
En cuanto a la oferta, las cifras de producción de automóviles en los países europeos considerados (Alemania, Francia, Italia y España) también "parecen haberse visto distorsionadas" en torno a las fechas de entrada en vigor de la nueva normativa y en el mercado español el componente de vehículos del Índice de Producción Industrial (IPI) cayó aproximadamente un 20 % en septiembre, "en parte debido al efecto del adelanto de la demanda en verano.
También se debió, según el informe, a que la necesidad de homologar los vehículos bajo la nueva normativa "podría haber provocado retrasos en las cadenas de suministro de las diferentes plantas de producción".
De hecho, Banco de España ha advertido de que el sector del automóvil del mercado español está más orientado hacia el producto final, lo que podría llevar a que el impacto negativo de los cambios regulatorios sobre la producción "se materializara con algún retraso en comparación con otros países cuya industria del automóvil está enfocada en mayor medida a las fases iniciales de la producción".
España registró un aumento interanual de las ventas de vehículos en agosto cercana a un 50 %, frente a los aumentos de entre el 15 % y el 25 % en ese mismo mes de los cuatro años anteriores.
A estos incrementos les siguieron "caídas de distinta intensidad" una vez que la norma entró en vigor, que compensaron "en algunos casos" los aumentos de agosto. En el caso de España, por ejemplo, el acumulado entre agosto y octubre marcó un aumento del 5,9 %.
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