Directivos automóvil creen que los motores combustión seguirán a largo plazo

El 77 % de los empresarios confía en que los motores de combustión interna de los vehículos seguirán siendo más[…]

El 77 % de los empresarios confía en que los motores de combustión interna de los vehículos seguirán siendo más importantes que los eléctricos "durante un tiempo muy largo", según una encuesta de KPMG difundida hoy y en la que han participado unos mil directivos de la industria de la automoción.

Aunque los sistemas de propulsión alternativos cobren cada vez más importancia, los motores de combustión se quedarán "durante mucho tiempo", que puede alargarse incluso con la posibilidad de usar biocombustibles y combustibles sintéticos.

En concreto, para 2040 los ejecutivos encuestados por KPMG prevén que en el parque de vehículos haya "una convergencia de diferentes tecnologías de tren motriz", que esté compuesto en un 26 % por eléctricos de batería, en un 25 % por pila de combustible, en un 25 % por coches con motores de combustión interna y en un 24 % por híbridos.

En ese escenario, los motores de combustión necesitarán mejorar o eliminar su huella de CO2, mientras que la movilidad eléctrica, agrupada como una sola tecnología, consistirá en múltiples opciones de transmisión también a largo plazo.

Los vehículos de pila de combustible, de batería e híbridos coexistirán y se complementarán entre sí, variando en sus respectivas áreas de aplicación y el tamaño de los automóviles, ha previsto KPMG en su último "Informe Global sobre Automoción" en el que ha realizado la encuesta.

También es posible que aparezcan otras opciones para los fabricantes, como la posibilidad de usar el gas natural, combustible que ya utilizan los taxis en Tokio, ha detallado la consultora.

El despliegue e implementación de transmisiones eléctricas será un proceso a largo plazo que evolucionará a diferentes velocidades a nivel mundial, dependiendo de la madurez del mercado, la riqueza económica, las regulaciones y también los intereses del gobierno y de los grupos de presión, ha explicado KPMG.

Sin embargo, en comparación con los ejecutivos, los consumidores tienen una visión más pesimista del futuro de los fabricantes, ya que un 79 % "está considerando comprar su próximo automóvil con una tecnología alternativa de tren motriz o algún tipo de híbrido".

Esto revela, según la consultora, no solo una mejora técnica en las posibilidades de trenes motrices alternativos, sino un cambio gradual en la "mentalización del consumidor" hacia la adopción de nuevas tecnologías.

Por eso, existe una "falta de coincidencia" a corto plazo entre las preferencias de los consumidores y la agenda de tendencias clave de los directivos, una clasificación en las que los automóviles híbridos ocupan el cuarto lugar, ha recordado KPMG.

Sin embargo, otras tecnologías como la de celda de combustible y la eléctrica ocupan en esa lista de tendencias clave del mercado para 2018 -según los directivos encuestados- el primero y el tercer puesto, respectivamente.

Por otra parte, la conducción autónoma provocará un gran cambio en los patrones de movilidad e incluso su paradigma, ha avanzado la consultora. De hecho, el 94 % de los encuestados piensa que en 2040 se habrá puesto en marcha una política de regulación para los coches autónomos.

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