Abogado bilbaíno debuta en el trhiller con un homenaje al Bilbao de los 80
El abogado bilbaíno Alfonso del Río se ha estrenado en el mundo de la literatura de masas con "La ciudad[…]
El abogado bilbaíno Alfonso del Río se ha estrenado en el mundo de la literatura de masas con "La ciudad de la lluvia", un trhiller de intriga y suspense en el que homenajea al Bilbao de los años 80 golpeado por la reconversión industrial y las inundaciones.
La obra, editada por Destino y puesta hoy a la venta, se basa en las pesquisas de un joven jugador del Athletic de Bilbao y la hija de un gran empresario, a los que se une un abogado de éxito, para averiguar, en el Bilbao de los años 80, las causas de la muerte el mismo día de su abuelo y padre, implicados en una trama de espionaje con la Alemania nazi de los años 40.
Durante el desarrollo de la trama, Del Río recupera grandes hitos ocurridos en la capital vizcaína durante dicha década y que marcaron el devenir de la ciudad como fueron las inundaciones que arrasaron el Casco Viejo de la ciudad en 1983, el paseo triunfal del Athletic en la gabarra tras ganar la Liga de ese mismo año y el proceso de fusión de los dos grandes bancos de la capital, el Bilbao y el Vizcaya.
Alfonso del Río es licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto, y, además de trabajar en una conocida consultora internacional como asesor fiscal y financiero, colabora como profesor en la Universidad del País Vasco y en la Universidad de Deusto.
En 2017 fue galardonado por Iberian Lawyers como uno de los mejores abogados jóvenes de España por medio del prestigioso premio Forty under Forty y ha sido coautor de distintos libros especializados en materia fiscal y jurídica.
Su experiencia literaria comenzó en 2013 con otra novela de suspense sobre la llamada "profecía de Malaquías", según la cual, el Papa Pedro II sería el último Papa de la cristiandad.
En la presentación de "La ciudad de la lluvia" a los medios, Del Río, que en la época de los hechos que narra tenía tres años, ha reconocido que desde pequeño tuvo inquietudes artísticas, no específicamente literarias.
Esas inquietudes le llevaron en un primer momento a asesorar a una productora cinematográfica, donde aprendió a construir un personaje y a dar forma cinematográfica, ágil y muy visual, a un relato, y, posteriormente, a dedicarse a escribir una novela.
"Lo que tenía claro -ha explicado sobre su incursión en el mundo de la novela-, es que quería hacer una novela de 'giros' argumentales, antes incluso de que supiese si mi obra se iba a publicar y sin tener claro qué público la iba a poder leer".
Cuestionado sobre el motivo por el que la novela comienza en el Berlín de los años 40 cuajado de espías y contraespías, de jerarcas nazis corruptos y de empresarios sin escrúpulos que intentaban hacerse un hueco en el mundo de los negocios, Del Río ha explicado que "se debe a que me atrae mucho todo lo relativo a la II Guerra Mundial, aunque no he querido hacer una novela más de nazis".
Aunque la novela transcurre en los también llamados "años de plomo" de ETA en Euskadi, la novela huye intencionadamente de entrar en cuestiones políticas porque "lo que yo pretendo es divertir y entretener", por lo que la lacra del terrorismo aparece de forma "muy velada".
La presencia en el relato de otro icono de Bilbao como es el Athletic y la gabarra con la que celebró sus grandes títulos Liga en 1983 y Liga y Copa del Rey en 1984, no se debe a un capricho de aficionado rojiblanco sino al carácter de institución arraigada en la sociedad bilbaína que tiene el equipo, ha explicado por último.
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