EVE Alcázar analiza desde reapertura 1.200 muestras de vino y derivados uva

La Estación de Viticultura y Enología (EVE) de Alcázar de San Juan ha analizado ya 1.200 muestras de vino, mosto, orujo y lías desde que el pasado 20 de julio se reinauguraran sus instalaciones, que datan de 1927 y que fueron cerradas por el anterior Gobierno en 2012.

Estas muestras se suman a las 2.000 que desde principios de año, y hasta la reapertura de la EVE, se realizaron en el Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal (Iriaf), situado en Tomelloso (Ciudad Real).

Así lo ha asegurado en una entrevista a Efe su director, Alipio Lara, quien ha señalado que el objetivo es alcanzar a final de año las 5.000 muestras, incluidas las del Iriaf, e ir incrementando esta cifra hasta las 10.000 en 2018 y, a medio plazo, recuperar las 20.000 que se realizaban antes de su cierre.

Los análisis que se realizan en la EVE "arbitran y dan fe "de las características de los productos vitivinícolas en las transacciones comerciales, exportaciones y controles que las bodegas de la región necesitan realizar a sus vinos "sin que éstas tengan que enviar sus muestras a los laboratorios de otras estaciones enológicas del país, como se han visto obligadas a hacer durante el tiempo que ha permanecido cerrada", ha aclarado el director.

Aunque la respuesta ha sido "muy buena", Lara ha reconocido que "va a ser muy difícil recuperar a un gran número de bodegas que, por compromiso o por rutina, continúan enviando sus muestras a otros laboratorios acreditados, pese a que la referencia en Castilla-La Mancha haya sido la Estación Enológica de Alcázar".

Lara ha incidido en la obligatoriedad de los análisis que se realizan a las partidas de vino destinadas a la exportación, ya que garantizan que cumplen la normativa vigente en el país de destino y en el de origen, y certifican que las condiciones físico-químicas del producto se corresponden con las demandadas por el importador o las acordadas entre el vendedor y el comprador, en el caso de operaciones comerciales en el mercado nacional.

"También hay clientes que llevan sus muestras a analizar para controlar la evolución de la fermentación maloláctica, vigilar la acidez volátil, la acidez total o el grado, para embotellar el vino en el momento más adecuado y con las máximas garantías posibles", ha precisado Lara.

Además de la recuperación progresiva de la actividad, Lara ha reconocido que otro de los retos de la Estación Enológica de Alcázar es poder "autofinanciarse lo antes posible" para lo que "es necesario analizar como mínimo unas 10.000 muestras", ha detallado.

En este sentido, Alipio Lara ha subrayado que, aunque los precios de los distintos servicios están publicados en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), "los paquetes de los análisis para exportación" son inferiores a la suma del importe de cada una de las analísticas que hay que realizar, además de beneficiarse de una bonificación con la que se pretende fomentar y favorecer la exportación.

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