Endesa ganó 3 % menos en 2018 derivado de cierre progresivo central Alcudia

Endesa logró en 2018 un beneficio neto de 1.417 millones de euros, un 3 % menos que en el ejercicio anterior, por la dotación de pérdidas por deterioro de 158 millones de euros derivada del cierre de la central térmica de Es Murterar, en Alcudia (Mallorca).

Según ha informado este martes la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el beneficio neto ordinario, que no incluye esa dotación, creció un 4 %, hasta los 1.511 millones de euros.

La decisión de cerrar la planta fue adoptada por Endesa tras analizar las condiciones regulatorias y de mercado, que, según la compañía, han afectado a la vida útil de la planta, en la que se cerrarán dos de los cuatro grupos el 1 de enero de 2020 y el resto cuando entre en funcionamiento el segundo cable eléctrico submarino entre la Península y Mallorca, previsto para 2026 o 2027.

Los ingresos de la compañía crecieron un 1 % en 2018, hasta los 20.195 millones de euros, en tanto que el resultado bruto de explotación (ebitda) se incrementó el 2 %, hasta 3.627 millones de euros.

El resultado neto de explotación (ebit) cayó un 6 % por la mencionada dotación por deterioro.

Endesa, que dedica su beneficio a dividendo, propondrá a la próxima junta general de accionistas el pago de un dividendo bruto con cargo al resultado neto del ejercicio de 2018 de 1,427 euros por acción, lo que supone un incremento del 3 % respecto al abonado con cargo a 2017 y un 7 % respecto al dividendo mínimo que anunció al mercado para 2018.

El ebitda hubiera crecido un 12 % si se descontara el efecto extraordinario que tuvieron en 2017 partidas no recurrentes, principalmente el desembolso del bono social de los años 2014-2016, liquidaciones de años anteriores en territorios no peninsulares, ajustes en el negocio del gas y regularización de ingresos de años anteriores en distribución.

En el negocio del mercado liberalizado, el ebitda ha crecido un 17 % (un 40 % en términos ajustados, 346 millones de euros) y el margen bruto ha aumentado en 230 millones, que serían 423 millones si se eliminan los efectos no recurrentes del año anterior.

El negocio del gas ha contribuido al margen bruto del negocio liberalizado con 138 millones de euros, 82 millones de euros más que en 2017.

En cuanto al negocio regulado, su ebitda aumentó un 1,8 % en términos ajustados, principalmente por la mejora en la retribución de la distribución.

Las ventas en el mercado liberalizado bajaron un 7,9 % y en el regulado un 5,4 %, mientras las de gas aumentaron un 8,6 %.

La producción eléctrica peninsular de la compañía cayó en 2018 un 6,4 % como consecuencia de la menor producción térmica.

La deuda financiera neta aumentó respecto a 31 de diciembre de 2017 en 785 millones de euros por las inversiones como la compra de cinco parques eólicos a Gestinver por 172 millones, de Eléctrica de Ceuta por 83 millones y el pago de dividendos por 1.472 millones.

Las inversiones brutas se situaron en 1.470 millones, un 25 % más, por la construcción de la potencia eólica y fotovoltaica que se adjudicó Endesa en subastas, un esfuerzo que, según el consejero delegado de la compañía, José Bogas, se intensificará en 2019 con la puesta en marcha de 879 megavatios (MW) nuevos.

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