El dólar fuerte llega para quedarse: lo dice el yen

El papel de moneda refugio del yen debería permitir que el impulso alcista del dólar se mantenga si sigue el sentimiento de riesgo

El dólar ha venido fortaleciéndose contra todas las divisas desde principios de año, coincidiendo con el repunte de las rentabilidades de los bonos estadounidenses.

En el caso de la deuda a 10 años, que se toma como principal referencia, la rentabilidad llegó a alcanzar el 1,77 por ciento desde un mínimo ligeramente por debajo del 0,5 por ciento en marzo del año pasado.

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Se trata de mínimos históricos como consecuencia de la agresiva política monetaria ultra expansiva desplegada por la Reserva Federal (Fed).

La correlación positiva de los tipos de interés, y más en concreto de las rentabilidades de los bonos, con la cotización del dólar es alta.

Un repunte de las rentabilidades de más de 100 puntos básicos en tan corto periodo de tiempo, como el que se produjo en los últimos meses, sin que haya por medio ningún cambio en la política monetaria, solo basado en expectativas, es algo casi sin precedentes.

Estas expectativas se crean por la evolución de las cifras de inflación.

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Éstas se han disparado hasta niveles no vistos en décadas y sería uno de los factores que la Fed debería tener en cuenta para ir cambiando su política expansiva, comenzando por la reducción de compra de bonos (tapering) y más adelante subiendo tipos de interés.

Si la inflación sigue al alza, con un dato de precios subyacente interanual de un 4,5 por ciento contra solo un 4 por ciento esperado, la presión sobre la Fed para iniciar la reducción de compras de bonos se incrementará.

Adicionalmente, los tipos de interés a largo plazo reanudarán su camino alcista.

El dólar/yen necesita superar los 110,8 para seguir al alza

Con este marco, el par dólar/yen inició un movimiento al alza coincidiendo con el repunte de las rentabilidades de los treasuries a comienzos de año, pero todavía dentro de una tendencia bajista de largo plazo que viene funcionando desde mediados del 2015 y que se daría por terminada desde un punto de vista de análisis técnico por encima de la resistencia situada alrededor de 114.

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En el más corto plazo, necesita superar la cota de 110,8 para continuar el impulso alcista de principios de año. Todo apunta a que la fortaleza del dólar está aquí para quedarse dado los datos de inflación que no parecen ser tan temporales como la Fed sostiene.

El empuje final vendría con una mejora sustancial en la tasa de desempleo que, de momento, no baja del 6 por ciento.

En el caso del dólar/yen, también hay que tener en cuenta la característica de moneda refugio de la divisa japonesa, por lo que el sentimiento de riesgo de mercado debe mantenerse positivo para que el par continúe al alza sin contratiempos.

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