Y con el ecuador, llegaron las familias
La Feria de Abril más larga, la que ha contado con más afluencia de público, es desde hoy también la[…]
La Feria de Abril más larga, la que ha contado con más afluencia de público, es desde hoy también la de las "familias", ya que los pueblos más cercanos a la capital tienen ya permiso en sus colegios para tomarse la vida con calma, y esa calma se nota, y de qué manera, en el real de la feria.
Es cierto que durante toda la semana, en Sevilla capital, los colegios "pasan la mano" y se ven a familias completas paseando por la feria a cualquier hora del día, aunque desde este jueves ese número se acrecienta de forma visible, cuando los niños de los pueblos cercanos a la capital se despiden de las clases y llegan a la feria para disfrutarla, eso sí, bajo un sol veraniego.
Una tendencia que se romperá mañana, al menos durante 24 horas, ya que el cielo descargará agua sobre la capital y su entorno, pero mientras, los cacharritos de la Calle del Infierno de la capital sevillana mostraban hoy una imagen de niños mucho más numerosa que en días pasados.
Repuestos de la pausa en una de esas atracciones en el día de ayer por un fallo eléctrico, resuelto antes de la llegada de la noche, el intenso calor no ha sido problema para que los niños hayan copado su zona favorita de la feria, aunque el ambiente es intenso casi en cualquier lugar del recinto, quizá como presagio de que la lluvia de mañana puede retraer a algunas personas a la hora de desplazarse al real.
En este ambiente, el concejal delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera (PSOE), y la gerente de la empresa municipal de limpieza, Lipasam, Virginia Pividal, han comparecido ante la prensa para hacer balance de la jornada previa a este jueves, en la que se ha vuelto a poner de manifiesto que la marea humana que este año está acudiendo a la feria presagia que se puede mantener su fórmula de dos fines de semana a partir del próximo abril del 2018.
En cifras, 178.829 personas se subieron a los autobuses urbanos de la empresa Tussam, mientras que 128.564 pasajeros llegaron a la feria en Metro, unas cifras que no difieren mucho del mismo día del 2017, aunque el dato más llamativo se encuentra en los 4.613 vehículos que utilizaron los aparcamientos del Charco de la Pava, lo que aumenta en un 66 % el número de automóviles que lo utilizaron en la jornada de mitad de la fiesta el año pasado.
El dato habla a las claras de la cantidad de personas de pueblos limítrofes con Sevilla donde hoy los colegios han descansado, aprovechando para acudir al real, con el atractivo añadido de que una lanzadera de Tussam deja en la misma portada de la feria a la gente que opta por este aparcamiento.
Con respecto a los residuos recogidos, otro indicativo de la afluencia de público, Pividal ha dicho que con los 194.680 kilos de basura de ayer ya son 1.097.590 los recogidos desde que se encendió el alumbrado el pasado sábado, con el dato preocupante de que 6.300 kilos son residuos recogidos en puntos donde se ha trabajado contra las botellonas, sumando lo dejado por las personas que participan en esas reuniones esas más de seis toneladas de basura.
En lo positivo, ha destacado que la sensibilidad ambiental entre los feriantes y visitantes cada vez es mayor, y se han duplicado los recorridos para recoger papel, cartón y vidrio de forma selectiva, con, por ejemplo, 23.000 kilos de papel y cartón recogidos hasta ayer, un 20,1 % más que el año pasado.
Todos los indicadores hablan de que el aumento de público es sustancial, aunque todo se estudiará poco a poco cuando paren los ecos de los fuegos artificiales, y mientras tanto aún quedan tres días largos de fiesta en el real sevillano, donde niños y mayores se unen en torno a una cita con un calendario remozado, pero con una diversión tradicional desde hace casi 150 años.
.