UE y Japón lanzan con su pacto comercial una señal contra el proteccionismo

La Unión Europea (UE) y Japón llegaron hoy a un acuerdo político sobre su tratado de libre comercio, pacto que[…]

La Unión Europea (UE) y Japón llegaron hoy a un acuerdo político sobre su tratado de libre comercio, pacto que deberá ser validado mañana por sus líderes durante la cumbre bilateral que celebran en Bruselas y con el que esperan lanzar una "potente señal" contra el proteccionismo en vísperas del G20.

"Hemos alcanzado un acuerdo político a nivel ministerial sobre el acuerdo comercial UE-Japón. Ahora recomendamos a los líderes que confirmen esto en la cumbre", anunció la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmstrom, en un mensaje en la red social Twitter.

Malmstrom se reunió hoy en Bruselas con el ministro de Asuntos Exteriores japonés, Fumio Kishida, para cerrar los últimos detalles de un acuerdo en principio al que previsiblemente mañana darán su visto bueno el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, el del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe.

Bruselas ve además en el encuentro una "oportunidad para coordinar sus posiciones con Japón en temas clave" y llegar con un mensaje común a la cumbre del G20 que tendrá lugar este viernes y sábado en Hamburgo (Alemania), la primera con participación del Gobierno estadounidense de Donald Trump.

La UE y Japón "enviarán un fuerte mensaje público sobre el hecho de que están comprometidos con el orden internacional basado en reglas, el multilateralismo, los valores liberales y el comercio libre y justo", dijeron hoy fuentes europeas.

En este sentido, Bruselas cree que el acuerdo alcanzado hoy, tras más de cuatro años de negociación, no solo "traerá importantes beneficios", sino que "supone una potente señal en contra del proteccionismo".

Bruselas y Tokio ven en el pacto un antídoto contra la deriva proteccionista de la Administración Trump, después de que en enero Estados Unidos se retirase del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) del que forma parte Japón y de que las negociaciones del TTIP que el país negociaba con la UE hayan quedado en suspenso.

Sin embargo, el acuerdo político cerrado hoy no pone fin a las negociaciones, que deberán continuar a nivel técnico para cerrar los temas que aún quedan abiertos antes de plasmarse en un texto legal.

Según fuentes europeas, el único punto dónde persisten diferencias "sustanciales" entre ambas partes es sobre el tipo de mecanismo que debe introducirse para resolver las disputas entre inversores y Estados.

La UE exige que se trate de un Sistema de Tribunales de Inversiones (ICS, en sus siglas en inglés) como el que ya se fijó en el acuerdo de libre comercio con Canadá (CETA), mientras que Japón es partidario de mantener el tradicional sistema de resolución de litigios conocido como ISDS, que da más margen a los inversores para presentar demandas.

Aunque Japón está abierto a introducir mejoras, de momento no se muestra dispuesto a incluir el ICS, de acuerdo con las citadas fuentes.

También queda por clausurar el capítulo relativo al sector automovilístico, "el único realmente sensible para el lado europeo", añadieron.

Las partes han logrado por el momento acordar que se utilizarán los mismos estándares internacionales de fabricación -que hasta ahora Japón adaptaba a su mercado- y se han introducido periodos de transición para la eliminación de aranceles "de duración adecuada" que "no decepcionarán" a la industria, según las fuentes.

En el sector de las piezas de coche, por el contrario, el comercio entre ambos bloques está mucho más equilibrado y verá una eliminación mucho más rápida de la mayoría de sus aranceles.

Por otra parte, el sector agroalimentario europeo será "el gran ganador" del acuerdo puesto que "casi todas" las exportaciones podrán acceder al mercado nipón sin ningún tipo de arancel.

La excepción será el sector lácteo, muy sensible para Japón, donde se eliminarán todas las tarifas aduaneras para ciertos quesos pero se mantendrán cuotas para otros productos.

Por su parte, la UE debe aún decidir si el acuerdo será mixto, es decir, si tendrá que ser ratificado por los parlamentos nacionales además de por los países de la UE (el Consejo) y la Eurocámara.

En todo caso, esto no ocurrirá hasta que se cierre y firme el acuerdo definitivo, lo que esperan conseguir antes de fin de este año.

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines
¡No te decepcionaremos!

También en nuestro canal de Whatsapp