Productos agrícolas siguen dividiendo a EE.UU. y la UE en negociación TTIP
La protección de los productos agrícolas sigue siendo uno de los puntos que más dividen a Estados Unidos y la[…]
La protección de los productos agrícolas sigue siendo uno de los puntos que más dividen a Estados Unidos y la Unión Europea (UE) en sus negociaciones para alcanzar un tratado transatlántico de libre comercio e inversiones (TTIP).
Así lo reconoció hoy una fuente de la Administración estadounidense en los márgenes de la ronda de discusiones que las dos partes celebran esta semana en Nueva York.
"Los productos agrícolas son lo más sensible en ambos lados del Atlántico", dijo la fuente.
Uno de los puntos clave es el sistema de protección de las indicaciones geográficas.
Estados Unidos ve adecuado su mecanismo y se resiste a asumir las demandas que la Unión Europea le plantea en este ámbito.
"Es un poco un mito, especialmente en Europa, que Estados Unidos no protege las indicaciones geográficas. Lo hacemos", defendió la fuente.
Según Washington, la UE busca que Estados Unidos asuma "algunos aspectos" de su sistema, con el que se protegen multitud de productos tradicionales asociados a zonas concretas como vinos o quesos, algo a lo que se resiste.
"En muchas áreas creemos que nuestro sistema de protección de indicaciones geográficas es superior al de la UE", defendió la fuente.
Estados Unidos cuestiona las aspiraciones de Bruselas en este ámbito, sobre todo cuando a las empresas europeas que venden sus productos protegidos en el mercado estadounidense les va "extraordinariamente bien".
"¿Cuál es el verdadero problema que necesita resolverse?", se preguntó la fuente, que apuntó que muchos productos como embutidos y quesos de alta calidad procedentes de países como Francia y España multiplican sus ventas en Estados Unidos cada año.
Según dijeron fuentes europeas la semana pasada, la de las indicaciones geográficas es "una de las prioridades de la UE" y "uno de los asuntos más difíciles" en la negociación del futuro TTIP.
El apartado agrícola incluye también otros aspectos como el levantamiento de tarifas a las importaciones y la posible convergencia de las normas de seguridad alimentaria.
Estados Unidos considera que en la actualidad ambos asuntos benefician al comercio europeo, que cada vez exporta más al otro lado del Atlántico, mientras que las ventas estadounidenses allí se han estancado o se reducen.
Las exportaciones agrícolas de Estados Unidos hacia la UE llegaron en 2015 hasta los 13.000 millones de dólares, mientras que las europeas hacia ese país fueron de 25.000 millones de dólares, según fuentes estadounidenses.
"No estamos forzando a nadie a comer algo que no quieran", defendió la misma fuente estadounidense, que subrayó que cualquier medida que restrinja las importaciones de un producto debe estar basada en "análisis científicos".
Estados Unidos y la UE, que acabarán mañana la decimotercera ronda de negociaciones del TTIP, se han fijado el objetivo de cerrar el acuerdo antes de final de año.
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