"Ni una menos" vuelve a escucharse en Argentina ante crecientes feminicidios
Miles de personas de movilizaron hoy en Buenos Aires y otras ciudades de Argentina en la tercera edición de la[…]
Miles de personas de movilizaron hoy en Buenos Aires y otras ciudades de Argentina en la tercera edición de la marcha bajo la consigna "Ni una menos" para reclamar medidas contra la violencia hacia las mujeres en un país donde son crecientes los casos de feminicidios.
Al cumplirse dos años de la primera marcha "Ni una menos", esta vez al colectivo que originalmente convocó a la manifestación en 2015 se han sumado organizaciones feministas, sindicales, de derechos humanos y políticas, que han añadido sus propias consignas y demandas a una movilización que resultó con fuerte tono de crítica al Gobierno de Mauricio Macri.
Además de las concentraciones realizadas en diversas ciudades de Argentina, en Buenos Aires estos grupos realizaron sus propias convocatorias en diversos puntos de la capital para luego marchar de hacia la Plaza de Mayo, frente a la sede del Ejecutivo, donde los organizadores de la marcha "Ni una menos" leyeron un documento.
"Basta de violencia machista, basta de complicidad estatal para esas violencias. Reclamamos prevención y cuidado, igualdad y justicia social", señalaron en la proclama leída por la periodista Liliana Daunes.
En el documento se reclama, entre otras medidas, patrocinio jurídico gratuito para las mujeres víctimas de la violencia machista y que la Justicia castigue efectivamente a los responsables de asesinatos de mujeres.
"La demanda al Estado, tanto al Gobierno de Mauricio Macri y la alianza Cambiemos como a los gobiernos provinciales es clara: se trata de políticas integrales de prevención de la violencia patriarcal y respuesta adecuada a las víctimas", reclamaron.
En el documento leído hubo otras peticiones de tono claramente político, como una crítica a lo que denominaron "un golpe institucional de derecha y machista" en Brasil y la exigencia de la liberación de la diputada del Parlasur Milagro Sala, ligada al kirchnerismo e investigada por presuntas irregularidades en la gestión de fondos.
También reivindicaron lo que consideran como "derecho al aborto legal", denunciaron que se reprime a las feministas y repudiaron el decreto de Macri que impone controles a la inmigración.
Con pancartas y consignas como "vivas nos queremos", "juntas somos poderosas" o "si te pega no te quiere", los manifestantes, mayoritariamente mujeres, exigieron medidas efectivas para detener la ola creciente de feminicidios.
Según datos difundidos hoy por la organización no gubernamental Movimiento de Mujeres de la Matria Latinoamérica (MuMaLá), en los primeros cinco meses del año se registraron en Argentina 133 feminicidios.
"A dos años de la masiva movilización que exigió el cese de la violencia contra las mujeres y basta de feminicidios, seguimos lamentando la muerte de mujeres por el sólo hecho de serlo", señaló Raquel Vivanco, coordinadora de MuMaLá en Argentina.
Vivanco alertó de que "cada 26 horas una mujer es asesinada" en Argentina, "la mayoría de las veces por hombres de su círculo íntimo, y en muchos casos con denuncias previas".
Desde la primera marcha, realizada el 3 de junio de 2015, se han logrado avances legislativos, como el endurecimiento de las penas en caso de violencia de género, pese a lo cual los casos van en aumento.
"Denunciamos la falta de decisión política del Gobierno de Mauricio Macri y de los tres poderes del Estado en avanzar en la eliminación de la violencia machista. Mientras no se apliquen las leyes vigentes y se invierta presupuesto el Estado seguirá siendo responsable", sostuvo Vivanco.
Según los datos de MuMaLá, durante 2016 se registraron en Argentina 322 feminicidios, mientras que la Casa del Encuentro, otra organización no gubernamental, ha contabilizado 290 casos el pasado año.
De las pocas estadísticas oficiales en este materia, las reveladas por la Corte Suprema de Argentina indican que el número de feminicidios es menor, un total de 254 casos en 2016, no obstante lo cual el informe advierte de que los asesinatos de este tipo han registrado un aumento del 8 % respecto de 2015.
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