Los sindicatos ven precariedad y achacan el descenso del paro a Semana Santa
Los representantes de los principales sindicatos en Galicia han expresado hoy sus opiniones acerca de los datos de desempleo correspondientes[…]
Los representantes de los principales sindicatos en Galicia han expresado hoy sus opiniones acerca de los datos de desempleo correspondientes al mes de abril conocidos esta mañana, sobre los que han coincidido en señalar la precariedad que denotan y en achacar la bajada del paro a la temporada vacacional de Semana Santa.
Además, tanto UGT-Galicia, como Comisiones Obreras (CCOO), como la Confederación Intersindical Galega (CIG) señalan al unísono que la evolución de las cifras en Galicia es peor que la del conjunto del Estado.
Para el secretario de Política Sindical, Empleo y Seguridad Social de UGT-Galicia, Luis Baneira, "estacionalidad y precariedad" son las dos palabras claves de una nueva muestra de datos del paro que "reitera que los gobiernos central y de la Xunta se están equivocando en la consolidación de un modelo de empleo" caracterizado por estos síntomas.
Según Baneira, el mercado laboral gallego se estructura en torno a tres ejes "preocupantes": la precariedad, con un ínfimo porcentaje de trabajadores indefinidos sobre el total; la extensión de esta precariedad a los desempleados, que ven reducidas sus coberturas y las prestaciones de las mismas; y la instalación de un modelo productivo estacional y basado en actividades de menor valor añadido.
Otras de las cuestiones a mejorar apuntadas por el responsable de Empleo de UGT-Galicia es la" debilidad de la recuperación del empleo femenino" y la persistencia de la brecha entre hombres y mujeres.
En base a estos motivos, el sindicato considera que las administraciones "están dirigiendo el mercado de trabajo y la economía hacia un sistema basado en los bajos costes laborales, con escasa incorporación de inversión en tecnologías y formación y en el que prima el trabajo precario, temporal y a tiempo parcial", así como una menor cualificación.
Por su parte, el secretario confederal de Empleo e Industria de la CIG, Miguel Malvido, ha señalado que el elevado número de contratos firmados en abril (casi 75.000), en comparación con el número de desempleados menos (poco más de 5.000), "demuestra bien a las claras las principales características del mercado laboral gallego: la temporalidad y la rotación".
De acuerdo con Malvido, "los datos dejan ver de nuevo una tendencia que continúa imparable: la pérdida constante en la calidad del empleo", ya que más del 90 % de los contratos creados en abril "fue registrado bajo alguna de las modalidades de contratación temporal" y más del 30 % duraron menos de una semana.
La alta rotación y la disminución de las prestaciones de los desempleados son otros de los aspectos criticados por la asociación sindical nacionalista.
Su responsable de Empleo ha expresado que "detrás de este comportamiento negativo se encuentran las últimas reformas laborales aplicadas por el PSOE y el PP, que solo sirvieron para ahondar en la precarización del empleo y en la pérdida de derechos", por lo que "cualquiera recuperación del mercado laboral y de la calidad del empleo tiene que pasar por su derogación y por un cambio de políticas".
Por último, la secretaria de Empleo de CCOO, Maica Bouza, asevera que "la reducción del paro es a costa de crear puestos de trabajo precarios y sin futuro".
"La falta de puestos de trabajo de calidad, especialmente por la elevada temporalidad, se está convirtiendo en un problema crónico en Galicia", ha denunciado Bouza, que ha añadido que la proliferación de contratos de baja duración suponen la consolidación de un sistema basado en la "mano de obra a bajo coste y condiciones laborales indignas que cronifican la situación de pobreza laboral para muchos gallegos".
Como alternativa, ha propuesto la articulación de otras políticas "enfocadas a atender las necesidades de los gallegos" y que acarreen un "cambio estructural del modelo productivo" hacia actividades de mayor valor añadido.
Entre las medidas a tomar están el impulso del gasto público y de la demanda interna "para que Galicia siga siendo un lugar próspero donde los gallegos puedan trabajar y vivir con dignidad".
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