Las actividades basadas en el conocimiento suponen el 60 % del valor añadido
Las actividades basadas en el conocimiento, las que requieren utilizar recursos productivos más cualificados, han ganado peso en la economía[…]
Las actividades basadas en el conocimiento, las que requieren utilizar recursos productivos más cualificados, han ganado peso en la economía española y alcanzan el 60 % del Valor Añadido Bruto (VAB), frente al 54 % de principios de este siglo.
Esta es una de las conclusiones del informe "El valor económico de las actividades basadas en el conocimiento en España y sus regiones", elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) para la Fundación Ramón Areces, que se presenta hoy en València.
En los años de expansión, las actividades basadas en el conocimiento crecieron a una tasa anual media del 2,3 %, casi el doble que el resto de actividades, que lo hicieron al 1,2 %.
Incluso durante la crisis, el valor de estas actividades centradas en la utilización de factores productivos más cualificados ha seguido aumentado (0,2 %), en contraste con la caída cercana al 1 % anual que registraron las actividades no basadas en el conocimiento.
Por tanto, según el estudio, las actividades basadas en el conocimiento han constituido la principal fuente de crecimiento en los últimos años y su desarrollo explica la salida de la recesión española.
El trabajo ha sido dirigido por el catedrático de la Universitat de València y director adjunto de investigación del Ivie, Joaquín Maudos, en colaboración con las investigadoras Eva Benages y Laura Hernández, e incluye la creación de una base de datos de dimensión regional que permite cuantificar el VAB basado en el conocimiento.
De los factores que caracterizan las actividades basadas en el conocimiento, el trabajo altamente cualificado es el que más ha contribuido a impulsar la economía, ya que el 45 % del VAB se destina a remunerarlo, una aportación que se justifica por el crecimiento registrado en el peso de los ocupados con estudios superiores y en puestos cualificados, que ha aumentado 14 puntos porcentuales desde el año 2000 mientras que el peso del empleo con estudios básicos y en ocupaciones no cualificadas ha caído 15 puntos.
En cuanto a los otros dos factores que integran las actividades basadas en el conocimiento, maquinaria y equipo y capital TIC, en 2014 aportaron al VAB el 10,9 % y el 3,8 %, respectivamente.
Los activos productivos que no están basados en conocimiento han bajado su peso en el empleo no cualificado, cuya remuneración ha pasado de aportar al VAB un 22 % en el año 2000 a un 14,8 % en 2014.
El capital inmobiliario ha representado alrededor de un 25 % de las rentas generadas en el periodo analizado, impulsado en un primer momento por el periodo de bonanza económica, debido al auge de las actividades relacionadas con la construcción, y con ligeras caídas durante la crisis, a partir de 2007.
La investigación destaca que tanto en años de expansión como en los de crisis, los factores productivos más cualificados se han comportado mejor y han permitido contrarrestar los efectos de los no basados en conocimiento, lo que supone un escudo protector frente a los cambios de ciclo económico.
Sin embargo existen diferencias sectoriales muy importantes que van desde el máximo del sector de las tecnologías y servicios de la información, donde las actividades basadas en el conocimiento representan el 95,4 % del total, hasta el mínimo del 5,6 % en el caso de las actividades inmobiliarias.
También destacan por el elevado peso del VAB basado en el conocimiento (por encima del 80 %) los sectores de edición, actividades audiovisuales y radiodifusión; la educación; y la sanidad y servicios sociales.
En el lado opuesto, se sitúan los sectores con menor presencia de activos del conocimiento, además de las actividades inmobiliarias, la construcción (41,3 %), la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca (43,4 %) y las industrias extractivas (49,5 %).
La Comunitat Valenciana se sitúa por debajo de la media nacional en PIB per cápita (un 11 % inferior) y productividad del trabajo (4 % inferior), y también el peso del VAB basado en el conocimiento (54,6 %) es inferior a la media nacional en casi 5 puntos menos.
La especialización en el sector textil y de fabricación de productos de caucho y plástico, el mayor peso del sector inmobiliario y el reducido peso de sectores intensivos en conocimiento explican ese menor peso.
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