La Generalitat refuerza la estructura de su Agencia Tributaria
La Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) ha renovado y reforzado su estructura con la creación de tres órganos ejecutivos centrales[…]
La Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) ha renovado y reforzado su estructura con la creación de tres órganos ejecutivos centrales que se responsabilizarán de la gestión tributaria, la recaudación y la inspección.
Estos órganos dependerán de la dirección de la ATC y coordinarán funcionalmente el trabajo de los servicios territoriales, según ha informado hoy la Agencia, que a partir de ahora operará bajo el principio de competencia territorial única, de manera que las oficinas centrales extenderán su ámbito de actuación a toda la geografía catalana, independientemente del lugar de residencia de la persona, la ubicación de sus bienes o de su actividad económica.
Según la Generalitat, la finalidad de esta fórmula es "agilizar y desburocratizar la aplicación de los tributos en un contexto en el que cada vez se utilizan más los medios telemáticos y donde crece la movilidad de bienes y personas".
Este refuerzo organizativo, junto con el despliegue territorial que está llevando a cabo la ATC, responde a la voluntad del Govern de dotar a la Agencia de los mecanismos que le han de permitir llevar a cabo las funciones de recaudación ejecutiva que está a punto de asumir y de gestión directa completa de los impuestos cedidos por el Estado.
Se trata del impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados y el impuesto sobre sucesiones y donaciones, que actualmente liquidan, además de la ATC, los registradores de la propiedad.
La ATC se estructura, por un lado, en los servicios centrales, y por otro en los territoriales, que se distribuyen en delegaciones y oficinas repartidas en el territorio.
Una de las principales novedades que introduce el nuevo organigrama es la creación de tres órganos ejecutivos centrales con especialización funcional, como son las oficinas de gestión tributaria, recaudación e inspección.
Estas tres nuevas unidades serán las encargadas de instruir los expedientes administrativos y de orientar y supervisar las tareas tributarias realizadas tanto por las tres delegaciones como por las quince nuevas oficinas territoriales.
En este sentido, las nuevas oficinas centrales sustituyen a los antiguos órganos de gestión tributaria, recaudación e inspección de la Delegación Territorial en Barcelona, que queda suprimida.
Los tres servicios que tenía el antiguo órgano de recaudación de la Delegación de Barcelona pasarán a ser seis, ahora bajo la dependencia de la Oficina Central de Recaudación.
Concretamente, a los servicios de Control de Ingresos, Recaudación Ejecutiva y Aplazamientos y Fraccionamientos se les suman los de Embargos, Recursos y Relaciones con los Tribunales y Atención e Información Recaudatoria.
En cuanto a los servicios territoriales, las delegaciones en Girona, Lleida y Tarragona mantienen su estructura, aunque sus servicios de gestión tributaria, recaudación e inspección pasan a integrarse funcionalmente en las oficinas centrales.
Finalmente, la orden que recoge el despliegue de la ATC prevé la creación de quince oficinas territoriales, que se sumarán a las delegaciones de Girona, Tarragona y Lleida.
Las oficinas estarán situadas en el Barcelonès Nord (Poblenou), Granollers, Manresa, Mataró, Sabadell, Sant Feliu de Llobregat, Terrassa, Vic, Vilafranca del Penedès, Figueres, La Bisbal de l'Empordà, Santa Coloma de Farners, La Seu d'Urgell, Reus y Tortosa.
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