La Eurocámara quiere tener más voz en control al Banco Europeo de Inversiones
Los eurodiputados respaldaron hoy un acuerdo institucional entre el Parlamento Europeo y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para mejorar[…]
Los eurodiputados respaldaron hoy un acuerdo institucional entre el Parlamento Europeo y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para mejorar la cooperación y permitir una mayor supervisión del trabajo de la entidad con sede en Luxemburgo.
El Parlamento Europeo (PE) adoptó una resolución sobre las actividades del BEI en 2014 en la que destacaron que el banco desempeña un papel importante en el plan Juncker de inversiones, al gestionar el vehículo financiero del programa, el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE).
Los eurodiputados recomendaron una supervisión estrecha de las operaciones del FEIE financiadas por el BEI para asegurar que contribuyan a la cohesión y no sean empleadas indirectamente para aumentar el capital del banco.
El FEIE funciona con una garantía de 16.000 millones de euros procedentes del presupuesto comunitario y de 5.000 millones de euros por parte del banco.
Los eurodiputados recuerdan que las garantías que respaldan el FEIE son para que el BEI pueda asumir más riesgos y mantener al mismo tiempo la calificación de riesgo máxima, la triple A, por lo que insisten en una mayor supervisión del cumplimiento de este criterio.
De esta manera respaldan un acuerdo entre el PE y el BEI para reforzar la cooperación y permitir un mayor control parlamentario sobre el trabajo del banco.
Ello les permitiría transmitir preguntas directamente al presidente del BEI, Werner Hoyer, quien tendría que responder en un plazo previamente acordado, como ya ocurre con el máximo responsable del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.
Los eurodiputados también resaltaron que en 2014 el 59,4 % de todos los proyectos firmados por el BEI fueron a parar a las cinco primeras economías de la UE mientras que el porcentaje de los otros 23 Estados miembros se situó solamente en el 30,3 %.
Por ello quieren un reparto más equilibrado en la política prestamista del BEI hacia los países miembros.
También recomiendan los eurodiputados introducir una supervisión reguladora externa para el BEI.