La CE propone que parlamentos de los Veintiocho ratifiquen acuerdo con Canadá
La Comisión Europea (CE) propuso hoy la firma y conclusión del acuerdo de libre comercio negociado con Canadá (CETA) como[…]
La Comisión Europea (CE) propuso hoy la firma y conclusión del acuerdo de libre comercio negociado con Canadá (CETA) como un tratado "mixto", es decir, que para que entre en vigor plenamente tendrán que ratificarlo los parlamentos de los Veintiocho además del Consejo y la Eurocámara.
"Para permitir una rápida firma y aplicación provisional, de manera que se puedan extraer sus beneficios sin retrasos innecesarios, la Comisión ha propuesto que el CETA sea un acuerdo mixto", explicó la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, en una rueda de prensa.
La CE pretende que al transmitir su propuesta al Consejo de la UE y el Parlamento Europeo (PE) el tratado pueda ser firmado durante la próxima cumbre entre la UE y Canadá, en octubre próximo.
Tras recibir el visto bueno de esas instituciones, el acuerdo podrá entrar en vigor de manera provisional.
El presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, que este lunes informó a los líderes de la UE en la reunión del Consejo Europeo de que el análisis jurídico de la Comisión apuntaba a que no era un tratado mixto, indicó en un comunicado que el CETA es "nuestro mejor y más progresista acuerdo comercial y quiero que entre en vigor lo antes posible".
Juncker, que en esa cumbre recibió la opinión de países como Alemania, Francia o Austria de que se trataba de un acuerdo mixto, afirmó: "he mirado los argumentos legales y he escuchado a los jefes de Estado y de Gobierno y a los Parlamentos nacionales".
Malmström explicó que el procedimiento de ratificación "siempre depende del contenido" del acuerdo, y señaló que el Tratado de Lisboa aclara "qué áreas recaen en la competencia de la UE y de los Estados miembros".
"La evaluación legal de la CE afirma que las áreas cubiertas por CETA recaen completamente en la competencia de la UE, de forma que sólo sería necesario que lo ratificasen el Consejo de la UE (en el que están representados los Gobiernos de los Veintiocho) y el Parlamento Europeo", agregó.
La eurocomisaria sueca dijo en paralelo que el Tribunal de Justicia europeo está examinando la naturaleza del acuerdo de libre comercio ya negociado por la UE con Singapur "para dar su opinión, lo que nos daría más directrices".
"Hasta que no tengamos esa sentencia es importante que avancemos. Por ello, ante las dificultades de tener consenso entre los Estados miembros en el futuro y el riesgo de retrasos, la CE ha decidido la firma del CETA como un acuerdo mixto", concluyó.
Preguntada por si esta decisión responde a razones políticas, señaló que "el riesgo de poner fin a la política comercial de la UE como la conocemos es que los Estados miembros infecten este debate confundiendo el contenido del acuerdo con sentimientos antiglobalización en los países".
"En vez hacer frente a las preocupaciones de los ciudadanos, están utilizando el CETA y otros acuerdos como el TTIP (el acuerdo de libre comercio e inversiones que la UE está negociando con EEUU) para impulsar esos sentimientos y no mostrar el liderazgo adecuado", enfatizó.
Ante las reticencias de Bulgaria y Rumanía de no respaldar el CETA hasta que Canadá no elimine el visado que mantiene a sus ciudadanos para viajar a su territorio, subrayó que se trata de dos asuntos diferentes pero aludió a que "hay voluntad" y "discusiones en marcha" entre Canadá y esos dos países.
El CETA impulsará el comercio de servicios, creará nuevos accesos a mercados y permitirá a empresas europeas participar en licitaciones públicas, entre otras ventajas, según la CE.
Malmström dijo también que la UE y Canadá se han comprometido a "no minar nunca nuestros propios altos estándares por intereses comerciales, y trabajaremos juntos para promover esos valores en todo el mundo a fin de elevar estándares".
Según indicó, este acuerdo fomentará la inversión al mismo tiempo que los gobiernos serán "libres de actuar para proteger a los ciudadanos", por lo que "acordamos en el CETA un sistema de tribunales que garantice los derechos de los gobiernos a regular y hacer procedimientos para resolver disputas de manera más justa".
En opinión de Greenpeace, la aceleración de la aplicación del CETA que pide la CE "amenazará la democracia y la protección medioambiental".
El director de Greenpeace ante la UE, Jorgo Riss, lamentó el sistema de tribunales incluido en el acuerdo para resolver disputas entre estados e inversores, y consideró que permitirá a las multinacionales "desafiar las políticas públicas de los gobiernos fuera de los tribunales de la UE existentes".
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