Iglesias y Rivera endosan al PSOE toda la responsabilidad de investir a Rajoy
Podemos busca sacar rédito por la izquierda de un apoyo socialista al PP, mientras Ciudadanos mantiene su apuesta por un pacto a tres bandas.
Nadie quiere cargar con la responsabilidad de investir a Mariano Rajoy. Ni siquiera un partido como Ciudadanos que se declara dispuesto a dialogar a izquierda y derecha. La pelota, se afirma tanto desde la formación naranja como desde Podemos, está en el tejado de los socialistas. Aunque por estrategias diferentes, ambos partidos se apoyan en un mismo argumento: el PSOE es el único -al margen de un pacto impensable PP-Podemos- que por sí solo puede hacer de nuevo presidente a Rajoy. Es más, aún con el apoyo de Ciudadanos, PNV y Coalición Canaria, el jefe del Ejecutivo en funciones necesitaría de un gesto de los socialistas en forma de alguna abstención.
Desde el partido de Pablo Iglesias la táctica es la misma que cuando aspiraba al 'sorpasso' al PSOE. O los dirigentes de Ferraz se inclinan por intentar conformar una coalición progresista o por el contrario optan por una gran coalición con los populares. En el primero caso Podemos entraría en el Gobierno mientras que en el segundo se erigiría en la única oposición de la izquierda. En el caso intermedio de que el PSOE propicie la investidura del candidato del PP con alguna abstención, Iglesias siempre podrá afirmar que los socialistas son los únicos culpables de perpetuar las políticas de austeridad del PP. Con este argumento Podemos no solo busca erosionar a los socialistas por la izquierda, sino que además se quita de encima el sambenito de haber forzado unas segundas elecciones que a la postre han beneficiado al PP.
De momento, los dirigentes de Podemos han recuperado la petición de que Pedro Sánchez negocie una coalición progresista que, necesariamente, debería de contar con el respaldo en la investidura de las fuerzas independentistas catalanas. Por mucho que presione, la dirección de la formación morada es consciente de que el PSOE no pactará de ningún modo con Convergència o Esquerra. A pesar de ello, Iglesias ha insistido a lo largo de la última semana en que su puerta permanece abierta para los socialistas.
Este martes su secretario de Relación con la Sociedad Civil y Movimientos Sociales, Rafa Mayoral, se lamentó de que Sánchez aún no haya contestado al sms que su jefe de filas le envío la misma noche electoral. «No hemos dejado de dar la mano al PSOE desde diciembre y no han hecho más que mordérnosla», acriticó Mayoral antes de reclamar a Ferraz que actúe para evitar un nuevo Ejecutivo del PP. La cuestión es que si Rajoy gobierna, Podemos no perderá ocasión a lo largo de la legislatura de recordar que fue el PSOE el que lo puso ahí.
Un pacto a tres
En Ciudadanos se rechaza formar parte de un acuerdo que incluya a los nacionalistas vascos. Y sin el PNV, las cuentas no le dan a los populares. José Manuel Villegas fue este miércoles claro al respecto. «Cogiendo las matemáticas y la aritmética parlamentaria -afirmó- la única opción para formar gobierno es algún tipo de acuerdo entre PP y PSOE». En el caso de la formación naranja la estrategia pasa por hacer realidad el pacto a tres bandas que ha propuesto desde el 20-D.
De cuajar la propuesta, Rivera podría presentarse como el artífice del acuerdo que evitó unas terceras elecciones. Un paso adelante de los socialistas evitaría además que Ciudadanos tuviera que verse en la tesitura de apoyar un Gobierno presidido por Rajoy, al que ha vetado reiteradamente a lo largo de los últimos meses.
No solo los partidos emergentes descargan toda la responsabilidad en el PSOE. Tras su reunión de hoy con Rajoy en la Moncloa, tanto los representantes de PNV como de Esquerra destacaron el abismo que les separa del PP, y descargaron en el PSOE la responsabilidad de poner fin al bloqueo institucional y evitar unas terceras elecciones.