El uruguayo Sergio Blanco afronta la muerte del padre en Temporada Alta
Sergio Blanco afronta la muerte del padre en "El bramido de Düsseldorf", una obra con la que francouruguayo vuelve a[…]
Sergio Blanco afronta la muerte del padre en "El bramido de Düsseldorf", una obra con la que francouruguayo vuelve a incidir en el género de la autoficción y que se podrá ver el próximo 18 de noviembre en festival Temporada Alta de Girona, tras pasar por Murcia y antes de llegar a Madrid.
"La autoficción consiste en lanzar el 'yo' en diferentes campos de ficción, en diferentes posibilidades, es la única forma de que lo imposible se haga posible", ha explicado hoy en autor en Barcelona.
Siguiendo esta pauta, "El bramido de Düsseldorf" narra la historia de un autor teatral francouruguayo llamado señor Blanco que viaja a Düsseldorf con su padre, un hombre muy mayor que tiene una crisis en esta ciudad y los médicos le anuncian que le quedan tres días de vida.
"Mi padre nació en el año 39, como dice la obra, pero está vivo y bien de salud en su casa de Montevideo", ha dicho hoy Blanco, que juega en la resbaladiza frontera entre realidad y ficción.
"La muerte de la figura del padre es también la muerte de la autoridad, de la ley", ha añadido el dramaturgo, que va más allá y aborda "la muerte del siglo XX".
"Los siglos no mueren cuando llega una fecha, sino con ciertos acontecimientos y la caída de las Torres Gemelas marcó el inicio de un nuevo siglo", ha argumentado.
En este sentido, su padre "pertenece a otro siglo" y la obra "cierra su época con el dolor y el festejo que siempre conlleva cerrar algo".
En paralelo al tema de la muerte del padre, la pieza aborda otros asuntos como los límites del arte, el tema de la representación de la sexualidad y la cuestión de la búsqueda de Dios.
El montaje juega con la ambigüedad y no aclara la razón por la que el protagonista ha viajado a Düsseldorf, aunque abre tres hipótesis: está escribiendo un catálogo sobre Peter Kürten, el célebre asesino múltiple alemán de principios del siglo XX conocido como el Vampiro de Düsseldorf; ha firmado un contrato con una importante empresa de cine pornográfico; o quiere consumar su conversión al judaísmo mediante su circuncisión en la famosa sinagoga de la ciudad.
Estas tres posibilidades permiten que la "El bramido de Düsseldorf" alterne tres temas, según el autor, "el tánatos y la atracción que ejerce la muerte violenta sobre los vivos; el eros y la pasión sexual, que es lo contrario al tánatos; y la búsqueda del más allá".
En el tema de la muerte violenta, Blanco tiene algunas teorías: "creo que cada siglo tiene su propio tipo de asesino y al siglo XX le corresponde el asesino en serie, propio de la época de la producción industrial en serie. El holocausto es un fenómeno muy definitorio del siglo XX".
Todos estos temas se abordan en el escenario con una puesta en escena impactante y un trío de actores cuya interpretación fue muy alabada en el estreno en Uruguay.
La presentación de la obra de Sergio Blanco en Temporada Alta forma parte del ciclo Conexión Iberoamericana, junto a "L'omissió de la família Coleman", de Claudio Tolcachir, que se estrenó en el festival en octubre, y "Cronología de las bestias", de Lautaro Perotti, que es podrá ver en diciembre.
Además coincide con la presencia en la cartelera catalana de "Kassandra", otra obra de Sergio Blanco, un autor muy bien considerado en España.
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