El peso de los créditos cae al 25% en el balance de las empresas en la última década
Las compañías han captado dinero por un valor medio anual de 50.000 millones de euros en los mercados desde 2007
Entre los cambios que ha provocado la crisis y posterior recuperación se encuentra la transformación de las vías por las que las empresas obtienen financiación para avanzar en sus negocios o poner proyectos en marcha. Aunque históricamente recurrían de forma mayoritaria a los préstamos bancarios, en la última década «han sustituido una parte de su financiación por al emisión de valores» en los mercados oficiales a través de bonos o, directamente, con salidas a Bolsa o ampliaciones de capital.
Así lo constata el último boletín del Banco de España, donde se refleja que las empresas han captado dinero por un valor medio anual de 50.000 millones de euros a través de los mercados de valores, frente a un descenso en media anual de 34.000 millones de euros en préstamos.
Los balances de los diferentes tipos de negocios que se encuentran en vigor han sufrido una importante transformación en diez años. El peso de los préstamos se ha reducido desde el 32% que representaban en 2007, hasta el 25% del año pasado. Esto es, la importancia de este tipo de financiación se ha reducido en siete puntos porcentuales y no precisamente porque la banca no los haya concedido, sino por la apertura de los empresarios a otras alternativas. Las estadísticas del supervisor muestran cómo este proceso ha sido más intenso que en la Unión Europea, donde el peso de los préstamos apenas ha caído un punto porcentual, hasta el 29%, en ese mismo periodo.
Demasiada banca
El supervisor asume que la situación que se daba hasta hace poco, con buena parte de la deuda ligada a los créditos, suponía «un grado de dependencia elevado» al ser «una única fuente de financiación», que puede constituir «un elemento de vulnerabilidad».
Buena parte de esa nueva financiación en los mercados ha provenido de las emisiones de renta fija, cuyo peso sobre el total de los pasivos que tienen los negocios se ha duplicado en diez años, al pasar del 7% al 14%.
En el caso de la renta variable, ha sido la principal fuente de financiación externa de las empresas, con flujos positivos, algo «coherente» para el Banco de España, con el proceso de desapalacamiento que ha sufrido todo el sector empresarial. El capital generado en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) y el de Renta Fija (MARF) representan menos del 1% de la financiación. Y las plataformas participativas ('crowdfunding') solo presentan volúmenes «marginales».