Dirección y comité deben ratificar mañana su acuerdo ante el Supremo
La dirección y el comité de Sniace, a través de sus representantes legales, deberán ratificar mañana, martes, ante el Tribunal[…]
La dirección y el comité de Sniace, a través de sus representantes legales, deberán ratificar mañana, martes, ante el Tribunal Supremo (TS) el acuerdo alcanzado el pasado 3 de junio, con el fin de que la Sala pueda proceder a su homologación y fallar el recurso sobre el despido de la plantilla.
Fuentes del comité ha explicado que esta ratificación es un trámite necesario por parte del TS, ya que el acuerdo con la dirección se envío mediante comunicación telemática el mismo día de la firma, por lo que ahora es necesario que ambas partes se reafirmen ante el Alto Tribunal para que este falle sobre el mismo.
En este sentido, destacan que ello también es indicativo de que se están dando los pasos necesarios de forma positiva hacia la reapertura que, según las previsiones, supone el reinicio de la actividad en Celulosa a finales de agosto o principios de septiembre, mientras que Viscocel lo haría unos nueve meses después.
Si el Supremo acepta el acuerdo, en el plazo de unas semanas podría emitir una sentencia sobre el recurso contra el despido de toda plantilla que se llevó a cabo hace más de dos años, lo que permitiría poner en marcha el proceso de reapertura.
El acuerdo entre ambas partes, que fue suscrito en el Organismo de Resolución Extrajudicial de Conflictos Laborales (ORECLA), incluye despedir, indemnizar y volver a contratar a toda la plantilla excepto los 57 operarios mayores de 61,5 años.
Además, el documento incluye el compromiso de la empresa de aceptar el pago de un salario social de 575 euros netos mensuales a los trabajadores de Viscocel antes de que se reabra esta factoría, y de 400 en el caso de los operarios de Celulosa, que se abonarían mediante contratos indefinidos de entre dos y cuatro horas diarias.
Respecto a las indemnizaciones, contempla que se abonen a partir del tercer año según el calendario de pagos previsto en el concurso de acreedores, y en el caso de la antigüedad se prevé su cobro por la plantilla a partir de 2018 en las mismas condiciones anteriores al cierre.
Así mismo, el acuerdo mantiene lo pactado en el anterior en cuanto a condiciones laborales y salariales, entre ellas que el convenio tenga una duración de seis años, tres de ellos de congelación salarial y otros tres de subida del IPC y 0,5 %, con 8 horas de reducción de jornada en el último.
También se mantiene lo pactado en 2013 sobre la congelación salarial, que supondrá el 15 % de las nóminas para los trabajadores, el 17,5 % para los mandos intermedios, y el 20 % para los directivos.