Ciudadanos amaga con pedir una moción de confianza a los dos años y luego rectifica

Ciudadanos dio una de las sorpresas políticas del día cuando su portavoz parlamentario, Juan Carlos Girauta, indicó que una de[…]

Ciudadanos dio una de las sorpresas políticas del día cuando su portavoz parlamentario, Juan Carlos Girauta, indicó que una de las opciones que barajan para facilitar la investidura de un candidato del PP era, además de acordar con él un paquete de medidas de regeneración y de reformas, reclamar que tuviese que someterse a una moción de confianza en el Congreso a la mitad de la legislatura.

De hecho, en una entrevista en TVE, dio a entender que incluso podría ser la condición para cambiar el voto en contra de su partido en la investidura de Rajoy, candidato al que Albert Rivera garantizó en campaña y tras las elecciones que nunca contaría con el apoyo de su grupo.

El número dos del partido, José Manuel Villegas, improvisó unas horas después una rueda de prensa en el Congreso para asegurar que la posición de la dirección de Ciudadanos no había cambiado, y que el partido no contemplaba la exigencia de una moción de confianza como condición para el acuerdo, «ni siquiera como una posibilidad».

Pese a la rectificación de Villegas, que lo atribuyó todo a una especulación, no quedó claro si Girauta lo que había hecho era desvelar alguna de las ideas que se manejan en el partido ante la posibilidad de llegar un acuerdo programático con los populares y tener que definirse en una investidura de Rajoy. El propio portavoz parlamentario reconoció en la misma entrevista que «de esas fórmulas solo hablaremos tras tener un acuerdo en el para qué» y que «no vamos a enseñar la carta (de si hay posibilidades de aceptar a Rajoy o no) hasta saber si se cumple», en referencia a si el PP está dispuesto a aceptar sus exigencias de regeneración para el país.

Lo cierto es que, a la vista de las declaraciones de sus dirigentes, Ciudadanos mantiene abiertas todas las posibilidades de llegar a un acuerdo con el PP con la única salvedad de que nunca entraría a formar parte de un Gobierno presidido por Rajoy.

Su apuesta es por una mesa de negociación a tres, con PP y PSOE, pero Rivera está dispuesto a entrevistarse con Rajoy si se lo pide e, incluso, a abrir un diálogo bilateral con los populares si no hay más opción. La formación naranja mantiene el veto a Rajoy, pero lo dejará a un lado por ahora para no bloquear el diálogo. Y, en el caso de que el PP solo acepte como candidato a Rajoy, adelantan que «estaremos en una oposición constructiva», pero no descartan la abstención, e incluso un sí, si alcanzan un pacto de legislatura.

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