Los pensionistas vascos estudiarán si mantienen las protestas en verano

Los jubilados y pensionistas vascos han vuelto hoy salir a la calle para reclamar "pensiones públicas dignas", de al menos 1.080 euros al mes, y han anunciado que, tras la nueva protesta que llevarán a cabo el próximo lunes, estudiarán si mantienen sus movilizaciones durante el verano o las interrumpen en este periodo.

El acto más multitudinario, como suele ser habitual, ha tenido lugar en Bilbao, donde, pese a que se ha notado algo menos participación que en otras jornadas, más de 2.000 jubilados y pensionistas se han manifestado entre el Ayuntamiento y la plaza del Arriaga.

Los pensionistas se han citado para una nueva concentración el próximo lunes, 2 de julio. Tras ese acto, el miércoles 4 de julio se reunirán para decidir si mantienen las protestas durante los meses de verano o las suspenden durante este tiempo.

En las protestas de hoy en la capital vizcaína, los manifestantes han contado el respaldo de plataformas de jubilados y pensionistas de Sevilla y Madrid, que se han trasladado a Bilbao para agradecer la lucha que mantienen sus compañeros vascos. También se ha sumado al acto el secretario general de UGT-Euskadi, Raúl Arza.

Con los termómetros callejeros marcando 27 grados, los jubilados y pensionistas se han manifestado entre el Ayuntamiento y la plaza del Arriaga coreando las consignas que se han hecho habituales en estos meses de movilizaciones", como las de "pensionistas aurrera (adelante)", "esta batalla la vamos a ganar" y "gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden".

Los pensionistas, que han recordado que llevan "cinco meses batallando" -empezaron estas protestas a mediados de enero-, se han centrado de nuevo en reclamar "pensiones públicas dignas" que llegue a los 1.080 euros al mes.

En la plaza del Arriaga, un grupo de jubilados, acompañados de algunos jóvenes, han escenificado una especie de representación teatral, con canciones incluidas, como forma de reflejar las mismas reivindicaciones.

Los jubilados han reclamado "pensiones blindadas", han considerado que "una sociedad justa y democrática necesita un sistema de pensiones publico fuerte y han dicho que no se puede permitir que haya pensionistas que deban elegir entre poner la calefacción o comprar medicamentos, o entre comer o no.

En Vitoria, unos 200 pensionistas se han concentrado frente al Ayuntamiento con una pancarta con el lema "Pensiones públicas dignas" y han reivindicado el cumplimiento de sus reivindicaciones, como la pensión mínima de 1.080 euros o que la subida en base al IPC se mantenga en el tiempo.

"Hemos empezado a estar en la agenda política a raíz de estas manifestaciones", ha recordado Juan Antonio Armentia, portavoz de la plataforma Pentsionistak Araba, el colectivo que realiza desde hace meses convocatorias todos los lunes en Vitoria en las que la participación "ha sido muy positiva".

El portavoz ha destacado los logros alcanzados en este tiempo, como la subida de las pensiones en 2018 y 2019 en base al IPC y el retraso de la entrada en vigor del factor de sostenibilidad hasta 2023, así como la reactivación del Pacto de Toledo, "aunque hay reivindicaciones básicas en las que aún no hay movimientos".

Por ello Armentia ha hecho un llamamiento a la nueva protesta del 2 de julio y ha adelantado que están pendientes de decidir si alargan las concentraciones más allá de esa fecha.

Varios cientos de pensionistas han participado también esta mañana en una asamblea y una posterior manifestación por el centro de San Sebastián.

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