No cabe ninguna duda de que se ha
ganado el calificativo de "banquero del régimen". Francisco González
(FG) lleva unas semanas transmitiendo mensajes y tomando decisiones para
que no quepa ninguna duda de su sintonía con el nuevo gobierno. Ha
puesto mucho cuidado en tomar distancias respecto a su antiguo
benefactor Rodrigo Rato para, al tiempo, irse acercando a Mariano Rajoy.
Insiste ahora -y no le falta razón- en que no le daba nada a nadie y
perdona, pero no olvida, que en el asalto de Sacyr al BBVA que tuvo que
soportar no encontró el apoyo que buscaba entre las filas del PP,
entonces partido en la oposición.