Expropiación de YPF: una estrategia entre la nostalgia y la rentabilidad política

Mal hicieron, en una semana tan aciaga para España en términos económicos y de imagen exterior, quienes afirmaron desde el Gobierno que la amenaza de expropiación de parecía alejarse. Entre otras cosas, porque mostraban una total ignorancia respecto a la forma de actuar de la presidenta argentina, Cristina Fernández y sus auténticos planes. Con la ley ya redactada y distribuida entre los parlamentarios, resultaba difícil imaginar que la presidenta se echara atrás en sus propósitos y el presidente de , Antonio Brufau estaba más convencido que nadie de ello.

¿Desconocían el Banco de España y la CNMV el problema de las preferentes?

Al todavía presidente de Bancaja, José Luís Olivas, le pregunté a finales del 2009 si las participaciones preferentes le parecían adecuadas para su clientela más fiel y conservadora. Se sintió sorprendido por la pregunta y, como era de esperar, señaló que las participaciones preferentes eran un magnífico producto que interesaban a toda su clientela. ¿Desconocía, de verdad, las características del producto o pretendía vender lo invendible? A la vista de la actitud mantenida más recientemente por Olivas en su enfrentamiento con Rodrigo Rato no me atrevo a dar una respuesta. ¿Ignorancia? ¿Engaño?

Consejo Europeo: Botella medio llena

Nadie pensaba que el Consejo Europeo pudiera resolver todas las incertidumbres que tiene planteada la Unión Europea. Desde el dramatismo de Sarkozy hasta el escepticismo del funcionario alemán de turno,  todo indicaba en los últimos días que el Consejo sería cualquier cosa menos un paseo triunfal para Francia y Alemania que trataban de imponer unas condiciones para refundación europea.

BBVA-Unnim: Una buena jugada de FG

No cabe ninguna duda de que se ha ganado el calificativo de "banquero del régimen". Francisco González (FG) lleva unas semanas transmitiendo mensajes y tomando decisiones para que no quepa ninguna duda de su sintonía con el nuevo gobierno. Ha puesto mucho cuidado en tomar distancias respecto a su antiguo benefactor Rodrigo Rato para, al tiempo, irse acercando a Mariano Rajoy. Insiste ahora -y no le falta razón- en que no le daba nada a nadie y perdona, pero no olvida, que en el asalto de Sacyr al BBVA que tuvo que soportar no encontró el apoyo que buscaba entre las filas del PP, entonces partido en la oposición.