París no aceptará un bloqueo total en la protesta de sábado por el carburante
El Gobierno francés advirtió hoy de que no aceptará un "bloqueo total" de las carreteras y autopistas en la protesta[…]
El Gobierno francés advirtió hoy de que no aceptará un "bloqueo total" de las carreteras y autopistas en la protesta organizada el próximo sábado contra el aumento de los impuestos sobre los carburantes.
El ministro de Interior, Christophe Castaner, pidió a los organizadores de la protesta, en una entrevista en el canal "BFMTV", que "no haya ningún bloqueo total" porque si eso ocurre las fuerzas del orden intervendrán.
Castaner precisó que los agentes primero discutirán, pero si eso no basta actuarán para garantizar la libre circulación.
Reconoció que la dificultad ante este movimiento como responsable de la seguridad es que no hay una organización detrás, y que por eso apenas se han hecho solicitudes de manifestación.
La protesta, que ha surgido de forma bastante espontánea al margen de los partidos políticos y de los sindicatos, se ha manifestado hasta ahora en las redes sociales y con señas de identidad como poner en partes visibles del coche el chaleco fluorescente que es obligatorio llevar, de ahí que se les conozca como "chalecos amarillos".
Sus críticas se dirigen al Gobierno del presidente francés, Emmanuel Macron, al que consideran responsable de la carestía de la gasolina y del diésel y al que exigen que renuncie a los nuevos incrementos de la fiscalidad sobre los combustibles previstos para el año próximo, pero que también dé marcha atrás a los que se aplican desde enero.
El primer ministro, Édouard Philippe, organizó ayer una reunión de crisis con varios miembros del Ejecutivo para preparar una respuesta que se espera antes del sábado para intentar desarticular la protesta.
Se barajan varias pistas, después de que el Gobierno haya subrayado que no renuncia al incremento de la fiscalidad por coherencia con su política de transición energética y de equiparación progresiva de los impuestos sobre la gasolina y el diésel.
Entre esas pistas estaría mejorar el llamado "cheque energía", una ayuda para las familias con menos recursos para pagar la factura de calefacción, pero también ampliar la "prima a la conversión" para los que cambian un vehículo antiguo que envían al desguace por otro nuevo de los menos contaminantes.