El último cartucho de Carles Puigdemont
El expresidente Carles Puigdemont trata de salvarse del ostracismo político al que ha sido condenado tras su fuga de la[…]
El expresidente Carles Puigdemont trata de salvarse del ostracismo político al que ha sido condenado tras su fuga de la Justicia española tratando de agrupar todos los partidos, movimientos y entidades del independentismo bajo su manto protector. Una suerte de «OPA» que no ha caído bien en ERC o el PDECat, pero que es se ve como la oportunidad de Junts per Catalunya para asentarse como el gran partido del secesionismo catalán.
Según este movimiento, bautizado «Crida Nacional per la República», el objetivo es desplegar una estrategia unitaria con un «instrumento político» que consiga agrupar y vertebrar el independentismo basado en valores neutros como la solidaridad, la igualdad o la sostenibilidad. El manifiesto fundacional del movimiento, que aún no se sabe si tendrá forma de parido, colación o «lobby», también indica que el proceso de creación de la formación culminará con un «Congreso fundacional» en otoño.
«En este tiempo, estos meses que han sido dificiles hemos demostrado que la persistencia han sido absolutamente claves para mantener esta idea de victoria y esperanza en la república», ha resaltado Puigdemont durante el acto, en el que ha participado por videoconferencia ante un auditorio que lo ha aplaudido con insistencia.
Puigdemont ha insistido que «no sobra nadie» y «todo el mundo es bienvenido» a su nuevo instrumento político. «Hacemos un llamado a consolidar este espacio poliédrico, muy plural y lo que tenga que ser lo decidirán las mujeres y hombres que a partir de ahora se apunten. Será a partir de este trabajo el que determinará el resultado final de esta herramienta para reunir esfuerzos», ha señalado el expresidente ante un auditorio en el que si bien estaban representantes del PDECat, no había rostros relevantes de ERC ni de la ANC o Òmnium, entidades y partidos a los que van dirigidas esta «crida» (llamamiento).
Por su parte, el expresidente de la ANC y diputado preso de Junts per Catalunya, Jordi Sànchez, ha pedido que también se sumen a la propuesta de Puigdemont aquellos hombres y mujeres que se consideren «de izquierdas». Sánchez ha aludido así al desdén con el que ERC ha tratado la propuesta del exalcalde de Gerona, circunscribiéndola al «nacionalismo de centro-derecha».
Por el momento, este nuevo movimiento que pretende acabar con la dispersión estratégica del secesionismo cuenta con el apoyo expreso de el presidente de la Generalitat, Quim Torra, así como de buena parte del grupo parlamentario de Junts per Catalunya, que han estado presentes en el lanzamiento de la iniciativa, que ha tenido lugar en el Ateneu Barcelonès.
El vuelo que debía traer a Torrra a la presentación del invento ha sido anulado así que, aligual que Puigdemont, el «president» ha intervenido de forma telemática. Perfecta metáfora del ADN de este movimiento supuestamente aglutinador: dominar el independentismo vía vídeollamada y vuelo desde Alemania o Bélgica.
