Nadal pronostica otro año de "éxito turístico" pese a las dudas del sector
El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, pronosticó hoy otro "año de éxito turístico en España" tras[…]
El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, pronosticó hoy otro "año de éxito turístico en España" tras un 2017 de récord, pero el sector advierte de una posible ralentización por la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) o "brexit", Cataluña y la recuperación de destinos como Turquía y Grecia.
Las "perspectivas apuntan a un año de éxito turístico en España de la misma manera que ha sido 2017", aseguró Nadal durante su visita a la ITB de Berlín, la mayor feria turística del mundo y en la que, un año más, participan más de trescientas empresas españolas y representantes de las distintas administraciones.
Tras reconocer que el sector no está exento de problemas, a su juicio "menores", Nadal argumentó que las cifras de los primeros meses son buenas y que los representantes del sector le están transmitiendo buenas impresiones.
La demanda de los touroperadores "sigue fuerte", la de las agencias ha experimentado un "aumento sustancial" y se ha registrado un "fuerte incremento de los slots" en los aeropuertos para el verano, aunque hay que llenar los slots (permisos de aterrizaje y despegue) con aviones y los aviones con pasajeros, añadió.
El ministro consideró que la industria turística española, que supone más del 10 % del producto interior bruto (PIB) y es una importante fuente de empleo (si bien en gran medida temporal), no se está viendo perjudicada de forma notable por factores como la recuperación de Turquía y Grecia, la depreciación de la libra esterlina o la crisis política en Cataluña.
El sector turístico, por su parte, prevé un año bueno, pero apunta a una cierta ralentización del crecimiento respecto a los últimos años, según explicaron varios empresarios.
Al "brexit", Cataluña y la creciente competencia exterior, sumaron elementos como la ecotasa balear -que creen que resta competitividad a las islas- y las recientes quiebras de Air Berlin y Monarch, que suponen muchos menos vuelos de bajo coste a España.
Nadal reconoció, respecto al turismo en Cataluña, que algunos sectores se han reanimado tras los atentados del pasado verano y el "proceso político", pero que "queda terreno por recuperar" en "el segmento de más calidad y en la afluencia a Barcelona".
Sobre el "brexit", indicó que la depreciación de la libra ha traído cierta "incertidumbre" pues "complica la competitividad" del sector turístico español en Reino Unido, el primer mercado emisor, pero consideró que el mercado británico es "tremendamente resistente".
Respecto al repunte de mercados competidores en el Mediterráneo, como Turquía o Grecia, apuntó que es "bueno que haya otros países que tengan su desarrollo de mercado", y consideró que no son comparables con el español en capacidad, infraestructuras y gestión de turistas.
"Es verdad que hay crecimiento en mercados competidores, pero España sostiene precios y demanda, y tiene un enorme atractivo", confió el ministro recordando que es "una superpotencia", que es "número 1" en competitividad turística y "segundo en número de viajeros".
Por su parte, la secretaria general para el Turismo de Andalucía, Susana Ibáñez, sostiene que el objetivo de la región en esta ITB es confirmar las buenas expectativas para Alemania -el segundo emisor internacional de turistas hacia Andalucía-, donde prevé crecer un 7,4 por ciento hasta superar los 1,4 millones de turistas al cierre del año.
La Costa del Sol invertirá un 25 por ciento más en promoción en Alemania y centrará su estrategia en fidelizar a los turistas que priman la calidad por encima del precio, para lo que empleará reclamos del turismo de interior como el Caminito del Rey o el golf.
España es uno de los platos fuertes de la ITB, pero la competencia es enorme en esta cita ineludible del sector, que congrega a unas 10.000 empresas de 186 países y regiones y que espera a unos 110.000 visitantes hasta el domingo.
El foco en esta edición está puesto en el problema de la masificación turística y los retos de la digitalización para el sector ante el avance de modelos de negocio como Airbnb, portal de alquiler de viviendas entre particulares.
Sobre los riesgos de la masificación, la presidenta de Baleares, Francina Armengol, aseguró en la ITB que es preciso mantener un "equilibrio entre el turista y el habitante, entre el atractivo turístico y la conservación".
En este contexto se encuadra la ecotasa, explicó, a su vez, la vicepresidenta de Baleares, Isabel Busquets.
Se han recaudado 100 millones de euros desde su puesta en marcha, un dinero que se va emplear en la protección medioambiental y del patrimonio, la diversificación económica, la investigación y el desarrollo y el turismo sostenible, apuntó.
Ciudades con problemas de masificación turística, como Barcelona, Amsterdam y Dubrovnik (Croacia), presentaron en una ponencia conjunta en la ITB sus soluciones a este problema fruto de la globalización, como la regulación de los apartamentos de Airbnb, el desarrollo del turismo sostenible y la mejora en la gestión de los cruceros.