Ministro alemán sopesa mantener operativo aeropuerto berlinés de Tegel
El ministro de Transporte alemán, Alexander Dobrindt, se mostró hoy favorable a estudiar la conveniencia de mantener operativo el aeropuerto[…]
El ministro de Transporte alemán, Alexander Dobrindt, se mostró hoy favorable a estudiar la conveniencia de mantener operativo el aeropuerto de Tegel, en el noroeste de Berlín, una vez entre en funcionamiento uno nuevo en el sureste de la ciudad, cuya fecha de apertura sigue en el aire.
Las capacidades del BER -según el código de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) con el que se designará este nuevo aeródromo- "aparentemente no serán suficientes a medio plazo", razón por la cual "cabe reflexionar sobre la posibilidad de mantener operativo el aeropuerto de Tegel", declaró Dobrindt.
"Una capital con os aeropuertos es perfectamente imaginable. Es tarea de la gerencia encargar un estudio acerca de la manera de crear las condiciones legales y operativas necesarias para ello", agregó.
Las declaraciones del ministro se enmarcan en la línea de lo que defienden los impulsores de una iniciativa popular, que con 204.263 firmas válidas reunidas, alrededor de 30.000 más de las necesarias, han logrado que se convoque un referéndum para votar sobre el futuro del aeropuerto de Tegel.
Los defensores de la consulta popular, que se celebrará en septiembre, sostienen que, ante el incremento constante de las cifras de pasajeros en Berlín, Tegel seguirá siendo necesario tras la apertura del nuevo aeropuerto.
Según los planes actuales, Tegel, cuyas instalaciones han quedado en buena medida obsoletas, debería cerrar sus puertas a más tardar seis meses después de la apertura del nuevo aeropuerto internacional Willy Brandt, que asumirá su tráfico aéreo y el del segundo aeródromo berlinés, el de Schönefeld.
Pero esa fecha sigue en el aire y, tras diversos aplazamientos, la empresa gestora del nuevo aeropuerto ha señalado que las instalaciones estarán listas previsiblemente para 2018.
Las obras del nuevo aeropuerto, que debería haber entrado en funcionamiento en 2011, han estado rodeadas de problemas técnicos que han obligado a cancelar sucesivas fechas de inauguración y también de escándalos políticos y administrativos, que llevaron a abrir una comisión de investigación en el parlamento regional.