Los bancos americanos abren la manguera de los dividendos
Los test de estrés de la FED muestran que bancos estadounidenses tienen 357.000 millones de dólares de exceso de capital. Buena parte de estos fondos los repartirán entre sus accionistas. En Wall Street se cree que los desembolsos de los bancos serán los más elevados desde la crisis financiera de 2008.
Mientras esperan los resultados de los tests de resistencia, los bancos estadounidenses enfrentan un dilema con el que soñarían sus contrapartes europeos: ¿Qué hacer con el exceso de grandes cantidades de efectivo?
La respuesta es un poco más clara desde hoy, puesto que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos acaba de dar luz verde a los grandes bancos para que distribuyan dividendos, tras salvar los tests anuales de resistencia instaurados tras la crisis financiera de 2008. Esta es la primera vez desde la instauración de los tests que la Fed no hace objeciones a los planes de los bancos.
Aprobados los planes de los bancos, los desembolsos van a ser especialmente sustanciales en las mayores instituciones bancarias estadounidenses, incluyendo Citigroup y Morgan Stanley, las cuales, según estiman los analistas, podrían devolver todas sus ganancias a los accionistas.
"Los bancos tendrán incrementos significativos en sus pagos este año", predijo Richard Bove, un analista de Rafferty Capital. Pero también advirtió que todo esto tiene un lado negativo: "si las compañías están devolviendo dinero a sus accionistas, significa que no están invirtiendo en sus negocios". "Estos tipos no saben cómo utilizarlo" (el dinero), dijo Bove. "Tienen un exceso de fondos que están en los bancos sin hacer nada".
La Reserva Federal lanzó la primera parte de los tests de resistencia la pasada semana, y éstos revelaron que los bancos estadounidenses tienen 357.000 millones de dólares de exceso de capital, afirmó la analista Betsy Grasek, de Morgan Stanley. Esta experto piensa que los desembolsos de los bancos serían los más elevados desde la crisis financiera de 2008.
De acuerdo a Howard Silverblatt, analista de S&P Dow Jones Indices, el sector financiero repartió 29.500 millones de dólares a los accionistas en el primer trimestre del año, una cifra mayor a los 27.500 millones de dólares pagados por compañías de tecnología.
Gregori Volokhine, presidente de Meeschaert Financial Services, dijo que la condición financiera de los bancos estadounidenses es "muy saludable" tras las duras regulaciones impuestas luego de la crisis.
Sin embargo, algunos cuestionan el mensaje detrás de esta decisión de pagar grandes dividendos en lugar de poner esos fondos a trabajar, en un momento en que las tecnologías de servicios financieros son más viables.
"Esto debería ser una bandera roja", dijo Neil Barofsky, socio de Jenner & Block y exinspector general del programa de 700.000 mil millones de dólares (Troubled Asset Relief Program) que fue promulgado en lo más agudo de la crisis de 2008.
Los desembolsos son por lo general bienvenidos por los accionistas, quienes para los analistas tienen poca visión de futuro.
"El mensaje parece ser 'Ustedes los bancos están en buena forma, dénnos el dinero' en lugar de 'Ahora que los bancos están mejor, vamos a prestarles más para estimular la economía'", dijo Volokhine.
Bove cree que sería mejor que los bancos invirtiesen ese dinero en tecnología financiera que les permita competir con compañías como PayPal, Square o Apple Pay. Otra opción podrían ser las adquisiciones, aunque el apetito regulador para los acuerdos estadounidenses no está del todo claro. "Es que tú no tiras el dinero, y eso es precisamente lo que están a punto de hacer", dijo.