La FED camina a ciegas
Los arquitectos de la política monetaria estadounidense de la Reserva Federal deben estar contentos. Han superado con creces sus propias[…]
Los arquitectos de la política monetaria estadounidense de la Reserva Federal deben estar contentos. Han superado con creces sus propias expectativas a la hora de rebajar la tasa de desempleo sin disparar la inflación. Los índices de acciones se sitúan en niveles casi récord mientras que los tipos de interés siguen estando bajos.
No obstante, quienes fijan los tipos interés están en una difícil situación al no entender por qué han ido así las cosas y, por lo tanto, no tienen claro qué hacer ahora. «La Fed no está dirigida por ordenadores, está dirigida por personas», comenta David Rosenberg, jefe de estrategia en Gluskin Sheff Associates, una compañía de gestión de activos de Toronto. «Como todos nosotros, cometen fallos y tienen puntos débiles.»
El 14 de junio, el Comité Federal de Mercado Abierto votó, tal y como se esperaba, a favor de subir la tasa de interés de fondos federales un cuarto de punto, hasta un rango entre el 1 por ciento y el 1,25 por ciento, situando las previsiones de inflación en el objetivo del 2 por ciento «a medio plazo».
En opinión de la presidenta de la Fed, Janet Yellen, y compañía, el principal misterio sigue siendo por qué la inflación se mantiene por debajo del 2 por ciento a pesar de que el desempleo haya caído hasta el 4,3 por ciento en mayo. Incluso los exconvictos y los jóvenes que han abandonado la escuela secundaria están consiguiendo un empleo, una de las razones por las que muchos economistas creen que es inevitable que los salarios suban. «Cuando hay escasez de cualquier cosa, el precio sube», comenta Gad Levanon, economista estadounidense jefe en el Conference Board, un grupo de investigación con respaldo empresarial.
No obstante, las presiones del mercado laboral no se han trasladado a la inflación. La medida de inflación favorita de la Fed, el índice de precios del gasto en consumo personal, apenas se ha incrementado un 1,7 por ciento desde abril del pasado año. El 14 de junio, mientras la Fed se reunía, la Oficina de Estadística Laboral anunció que el índice del Precio al Consumo que no incluye alimentos ni energía había subido solo un 0,1 por ciento en mayo, el tercer dato sorprendentemente bajo en tres meses.
Describir la economía
Michael Feroli, economista estadounidense jefe en JPMorgan Chase & Co., simpatiza con el dilema al que se enfrenta Yellen. En una entrevista previa a la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, afirmó que Yellen está confiando por necesidad en la Curva de Phillips, que refleja que a menor desempleo, mayor inflación. «Es de lo mejor que se ha hecho» para describir la economía, comentó. Además, Feroli no pudo evitar dar su titular sobre la cifra desconcertantemente baja de IPC: «El capitán Phillips ha caído por la borda».
Algunos economistas están preocupados por si las subidas de tipos de la Fed pueden enfriar repentinamente la economía debido a un incremento del coste de financiación a través de tarjetas de crédito, préstamos para automóviles y préstamos para estudiantes, así como mediante préstamos para empresas. Rosenberg, que se muestra más pesimista que otros economistas, comenta que las recesiones han tenido lugar en 10 de las últimas 13 veces que la Fed ha subido los tipos de interés y añade que prevé que EE.UU. sufra una recesión en los próximos 12 meses.
Hasta el momento, son muy pocas las muestras de estrés financiero. De hecho, el Índice de Condiciones Financieras de Goldman Sachs, que incluye acciones, bonos y divisas, apunta que las condiciones son tan favorables para el crecimiento ahora como eran poco después de que la Fed comenzase a subir los tipos a finales de 2015.
No obstante, puede que los riesgos estén sencillamente ocultos. En caso de que los tipos suban mucho más, aquellos prestatarios que acumularon una deuda excesiva en la época de crédito abundante, pueden tener problemas a la hora de cumplir con los pagos o refinanciar, expone Christopher Whalen, presidente de Whalen Global Advisors Inc. Comenta que la Fed tendría que haber empezado a endurecer el crédito hace varios años, algo que ahora no puede hacer sin dar lugar a una oleada de impagos. «Creo que están en un callejón sin salida», comenta. «Se han acorralado ellos mismos».
El presidente Donald Trump tiene tres vacantes que cubrir respecto de los siete miembros que forman el Consejo de la Reserva Federal y puede que el año que viene haya dos puestos más libres en caso de que Yellen y Stanley Fischer abandonen sus cargos en el Consejo tras cumplirse sus mandatos de presidente y vicepresidente respectivamente.
Lo último que Yellen quiere es pasar a la historia como la persona que cogió el testigo y lo dejo caer.