Conmemoran en Chile 30 años del asesinato del fotógrafo Rodrigo Rojas

Con diversas actividades se conmemora hoy en Chile el 30 aniversario del asesinato del fotógrafo Rodrigo Rojas de Negri, quemado[…]

Con diversas actividades se conmemora hoy en Chile el 30 aniversario del asesinato del fotógrafo Rodrigo Rojas de Negri, quemado vivo por militares durante una protesta popular contra la dictadura de Augusto Pinochet junto a Carmen Gloria Quintana, que logró sobrevivir a la agresión.

Rodrigo Rojas murió el 6 de julio de 1986, después de cuatro días de agonía y con los años su figura se ha transformado en un símbolo de los riesgos que esos años conllevaba en Chile el trabajo informativo, aunque su familia sigue hoy pidiendo justicia, por el leve castigo recibido por los criminales.

Con motivo del aniversario de su muerte, varias decenas de personas se sumaron este miércoles a una manifestación convocada por la familia, fotógrafos y camarógrafos, periodistas y agrupaciones de víctimas de la dictadura en el centro de Santiago.

También los presentes reclamaron la libertad de Felipe Durán, un fotógrafo encarcelado desde hace varios meses en el sur de Chile, acusado de delitos relacionados con el conflicto mapuche.

"Estamos aquí peleando para que se haga justicia, para que se conozca la verdad, para que se mantenga la memoria, para que esto nunca más pase", dijo durante el acto Verónica de Negri, madre de Rodrigo.

El fotógrafo captaba imágenes de la protesta contra Pinochet el 2 de julio de 1986 en una población de Santiago, pero fue detenido junto a Carmen Gloria Quintana por una patrulla militar al mando del teniente Pedro Enrique Fernández Dittus.

Los soldados rociaron con gasolina a ambos jóvenes y les prendieron fuego; después sofocaron las llamas con frazadas, los subieron al camión militar y los lanzaron después a una zanja a un costado de un camino rural, en las afueras de Santiago.

Con graves quemaduras, ambos lograron salir de la zanja, pidieron ayuda y fueron llevados a un centro hospitalario, donde Rodrigo murió cuatro días después y Carmen Gloria pudo sobrevivir, con secuelas físicas que arrastra hasta hoy.

Su rostro quemado se convirtió en el protagonista de la imagen ganadora del premio Fotoprensa 2016.

"Ya basta, hemos tardado 26 años para que nos mostraran que nos tenían respeto y que querían al país", subrayó la madre de la víctima, en alusión al trato que han recibido, ya en democracia, las víctimas de la dictadura.

De Negri instó a la presidenta Michel Bachelet a degradar a todos los militares implicados en violaciones a los derechos humanos, y les exija "que nos den el nombre de todos los detenidos, desaparecidos y ejecutados, queremos saber dónde están".

Iris Pizarro, una antigua dirigente poblacional, narró el momento en que conoció a Rodrigo: "Me dijo 'compañera', aquí estoy a su disposición', nunca pensé que este gesto heroico de Rodrigo le costaría la vida".

Tras el hecho, Iris acudió al lugar del ataque. "Lo que me encontré fue con la brutalidad hecha carne en este país, un olor peculiar, una mancha de aceite humano en el suelo y restos de ropa", afirmó.

El principal acusado de la muerte de Rodrigo, Fernández Dittus, fue condenado a 600 días de cárcel. Sin embargo, la Corte Marcial consideró después que el ataque no fue un acto criminal, sino una negligencia. Tras una corta estancia en la cárcel, el oficial fue diagnosticado de "psicopatía orgánica" y quedó en libertad.

"Rodrigo seguirá viviendo en cada marcha de este país, en cada fotografía, en cada obrero que exija por sus derechos, seguirá viviendo en la memoria viva de este pueblo", finalizó Iris Pizarro.

Durante la dictadura de Augusto Pinochet, según datos oficiales, unos 3.200 chilenos murieron a manos de agentes del Estado, de los que 1.192 figuran aún como detenidos desaparecidos.

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